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26 junio 2014 4 26 /06 /junio /2014 07:13
Nombres propios:Marc Fumaroli 1

Marc Fumaroli es uno de los representantes de una casta cultural de la excelencia, poco amiga de los focos de la vida pública, que hacen una labor magnífica en el tejido intelectual internacional. Fumaroli es un erudito, ensayista e historiador, miembro del Instituto de Francia y catedrático de la Sorbona y del elitista Collège de France, una de las figuras más señeras de la cultura europea. En el Centre Nationale de la Recherche Scientifique de Paris, Fumaroli dirige con Antoine Compagnon una unidad de estudio en torno al concepto histórico y cultural de la República de las Letras. Este fue un termino usado por Francesco Barbaro, discipulo de Petrarca (en 1417) para referirse a una comunidad de intelectuales de la época que se dedicaban a buscar y copiar manuscritos y obras desconocidas de la Antiguedad, por encima de las diferencias nacionales y religiosas y que después se iría estructurando en torno a las academias ( en principio privadas) y sus miembros --de la clase alta, obviamente-- se confesaban seguidores del "otium operoso" mas que del "negotium" que su clase social detentaba. La Republica de las letras, pues, reunia a eruditos atraidos por el lenguaje, la erudición artistica y las ciencias. Este movimiento europeo es analizado por Fumaroli, centrándose en Italia y Francia (quizá el unico defecto del libro sea el olvido de otros paises que también participaron en esa República, Inglaterra, España, Alemania y Holanda). Eso no resta valor a este volumen donde se analiza la evolución de la cultura eurpoea desde los siglos XIV y XVI hasta el periodo de entreguerras ya en el siglo XX. El estilo de Fumaroli es como sunpropio aspecto fisico, segun las fotos que he visto, impecable, algo remilgado y distante, inteligente, un caballero especializado en Montaigne y La Fontaine, de los que hereda la concisión en los términos, la claridad de expresión y un cierto descaro de hombre superior. La cultura del alma que él preconiza nace del estudio, la retórica, el intercambio y la conversación y eso, escribe, es el fundamento y la esencia de la República de las Letras.. En resumen: un ensayo elegante y muy elaborado sobre un aspecto de la historia intelectual de Europa --la de las ideas, la discusión civilizada e inteligente y el reswpeto a la diversidad de opiniones-- que deberíamos reivindicar que se ampliara y se divulgara. Según dice Fumaroli "Hay en esto un modelo qoe podriamos emular de nuevo. Sería una entidad espiritual que no tendría por qué ser religiosa, y que debería unir a Europa por encima de lazos económicos y de poder. Sería un movimiento elitista pero con una dimensión de contagio y de transmisión de conocimiento, que desearía extenderse cuanto más mejor". Ojalá pudiera llevarse a cabo.

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25 junio 2014 3 25 /06 /junio /2014 07:53

 

Un-millA-n-de-gotas---VA-ctor-del-A-rbol.jpg
Hace algo más de un año saludé la presencia deslumbrante de Víctor del Árbol en el escenario literario español con la lectura de  "Respirar por la herida", opinión que reafirmé tras leer una novela anterior, "La tristeza del samurai". He aquí, decía, una voz distinta entre los jóvenes novelistas de este país. Ajeno a los tópicos, con un saludable dominio del idioma y una insólita capacidad para crear personajes y ambientes, para armar argumentos complejos y para agarrar al lector por el cuello y llevarlo a meterse en la trama y, sin respiro, llegar a un final que nunca es gratuito o previsible. Esta visión del talante de Víctor como creador literario se ha visto gozosamente confirmada por su última novela, "Un millón de gotas", editado por Destino.
Víctor del Árbol me ha sorprendido agradablemente por el dominio de la estructura novelesca, exactamente igual (aunque son narradores totalmente distintos en sus temáticas y estilos) que Felix J. Palma, autor de dos novelas de imitación victoriana con tal gracia y habilidad que lo estimo como a uno de los más orginales autores del momento. ¿Qué es lo que une, a mi manera de ver, a estos dos autores, siendo tanto lo que les diferencia? El poder creativo, el aportar un acento nuevo, distinto a lo que se publica en el país. En una palabra, la ambición literaria, el afán punzante de salirse de lo trillado, el anhelo de ofrecer iuna voz propia y conseguir que sus historias busquen un lugar en el acervo del lector, un rincón de memoria en donde están los rastros de los grandes novelistas que nos han embrujado en algún momento de nuestras vidas.
"Un millón de gotas" tiene un comienzo espeluznante, un inicio de clásica novela negra, un eco de la sordidez y la brutalidad de los mejores autores norteamericanos del género. Pero pronto el autor hace un quiebro y parece decantarse por un género distinto, tal vez el thriller político o histórico, juega con el lector como el gato con el ratón, se niega a ser encasillado, abre su historia a múltiples y variados elementos, transita por la critica social y política, por los guiños literarios, por las referencias culturales e históricas. Y asi, burla burlando, llega un momento en que el lector está simplemente entregado, no piensa en términos de géneros, se deja seducir por la historia, por los personajes, por los avatares de la trama. El mestizaje literario es un término que atrae a Víctor y hace gala de ello. Pero es un mestizaje que, sabiamente, respeta las reglas de la buena literatura, de la narración que nos atenaza, con unas referencias nada tópicas, de un digno calado filosófico o literario ("las palabras son a veces como cristales rotos, y no puedes empujar a nadie a caminar sobre ellas con los pies desnudos"). Las referencias mas o menos veladas al poeta ruso Vladimir Mayakovski y la profundización y calado en los temas eternos de la novela (y del ser humano), la ambición, el amor, la venganza, la identidad, el deseo, la violencia, la traicion y la lealtad, los ideales, la fragilidad de la voluntad, la familia, dan una pátina trascendente a esta novela inclasificable.
La historia de la familia Gil, con el entreacto moscovita del pasado--años 30-- del padre del protagonista --de una contundencia y documentalidad magníficas--,va desenredando su complejidad azarosa en la trama de una historia amplia y ambiciosa en pos de un final muy bien urdido. Estructura de folletín dignificado por una prosa y una exigencia de estilo y temática que convierten esta novela en una novela brillante, a pesar de ciertos excesos truculentos y de algun personaje esquemático (totalmente inevitables en una historia de tan largo aliento).
En resumen: no se la pierda. A pesar de sus  más de 600 densas páginas. Es adictiva.
 
FICHA
UN MILLÓN DE GOTAS.-Víctor del Árbol.-669 págs. Ed. Destino.
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20 junio 2014 5 20 /06 /junio /2014 06:44
Nombres propios:Escritores de aquí

El oscense Ramón Acín y José Verón Ormaz, de Calatayud. son dos escritores aragoneses con amplia ejecutoria narrativa. Acín es catedrático de Lengua y Literatura en la Universidad de Zaragoza, escritor y crítico literario. Ha publicado libros de cuentos, novelas, dietarios y ensayos. En toda la amplia y compleja profundidad del término, es un hombre de letras, una persona que vive bajo el aura de la creatividad y husmea en todo momento ese inquietante -- y muchas veces incómodo y hasta angustiante-- efluvio que emana de la humanidad, donde el escritor de raza va hilvanando de forma incesante historias y personajes, escenarios, impresiones, colores y emociones. La historia que desvela en "Ya no estoy entre vosotros" (quizá un título demasiado obvio y banal para la carga emocional y crítica que se va desgranando en la novela) --con un estilo que recuerda a un Balzac o a un Mauriac-- refleja con pericia una saga familiar provinciana y poderosa enfrentada al duelo por una mujer, la abuela, epítome de fuerza y centro radial de una familia en decadencia. El observador, "el nieto preferido" aporta la mirada del ausente, desapegada aunque no neutral. Testigo crítico, austero y reflexivo, va comentando las entradas y salidas de los personajes, la familia, los vecinos. Deja un sabor amargo y melancólico, como cuando uno acaba de leer al Joyce de "Dublineses", concretamente su relato "Los muertos".

José Verón es poeta, narrador y fotógrafo. Escritor laureado en Aragón, nos ofrece "Cuentos para sentir las horas" donde la poesía de lo cotidiano, con su carga de maravillas, sorprende al lector muy a menudo. Son relatos muy cortos, a veces simples greguerías, que compendian un ramalazo de lucidez sobre un objeto, una situación, una persona. o una reflexión. Ahí también cabe el humor, un poco socarrón y otro poco surrealista. Verón parece ser como algunos de sus múltiples personajes: "un peregrino de la existencia y esclavo de la poesía". que escribe durante horas en un bar y comprueba que lo ha hecho con una estilográfica sin tinta o nos cuenta la triste pérdida de una palabra "desnuda, solitaria y rebelde que no significaba nada pero era hermosa, tan bella que quiso llenarse de su sonido claro" o el hombre que sabe que se ha olvidado en casa algo importante y termina descubriendo que se ha olvidado a sí mismo. Divertido, sorprendente y a veces inquietante.

FICHAS

YA NO ESTOY ENTRE VOSOTROS.-Ramón Acín.- Mira editores.186págs. CUENTOS PARA SENTIR LAS HORAS.- José Verón Gormaz.-Mira editores. 132 págs.

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14 junio 2014 6 14 /06 /junio /2014 07:20

el-ultimo-tramo-9788490562826.jpg

 

Se trata del último libro, el libro póstumo de ese genial andarín, hombre de letras, erudito, soldado, espía y seductor que se llamó Patrick Leigh Fermor y de quien hemos escrito largamente en estas páginas y en otras muchas, siempre entre la elegía y el panegírico, pues comencé a leerle ya en sus últimos años (murió en 2011). "El último tramo", subtitulada "De las Puertas de Hierro a Monte Athos", es el titulo dado por sus editores al original ya que el autor falleció cuando trataba de raealizar la enésima corrección de su texto. La enorme belleza de sus descripciones, la bizarrra concepción de sus personajes, la poesía que salta aquí y allá como un delfín en aguas profundas, la personalidad culta, ligeramente ingenua, valerosa e inteligente de PLF, "Paddy" para los amigos, convierten los libros de viajes de este inglés descendiente ideal de Byron, Lawrence, Burton y tantos otros isleños enloquecidos por lo exótico y por la aventura, en un monumento literario a una época ya lejana y desaparecida, reflejada en la sorprendente diversidad de los lugares por donde transitó.

"El último tramo", debería haber sido el colofón, la tercera y última parte de una trilogía viajera formada por "El tiempo de los regalos", "Entre los bosques y el agua" (editadas en tomo único hace un año por esta misma editorial, RBA) y "A Youthful Journey ", un texto manuscrito en la decada de los 60 que ha  sido corregido y anotado por los editores --Colin Thrubon y el propio biógrafo de Leigh, Artemis Cooper, en una minuciosa labor casi de entomólogo. A este texto expurgado y aligerado de reiteraciones y errores,  se ha añadido un diario sobre la estancia del autor en el Monte Athos (1935) a fin de darle una cierta prestancia de libro. Este último texto parece más cercano a los incluidos en el libro "Un tiempo para guardar silencio" donde PLF narraba la estancia en diversos monasterios europeos.

La especialisima singularidad de estas tres obras viajeras estriba fundamentalmente en que fueron escritas varios decenios después de que un joven universitario inglés indeciso sobre su futuro, de 18 años, decidiera en 1933 darse un respiro en los estudios y recorrer Europa en un viaje a pie por Alemania, Austria y Checoslovaquia, con una libra semanal de asignación paterna y un ejemplar de las "Odas" de Horacio y el "The Oxford Book of english" en la mochila. El primer libro recoge el recorrido a lo largo del cauce del Rin, en dirección contraria a la corriente, desde Holanda hasta Europa Central y luego seguir el curso del Danubio atravesando Hungria hasta Transilvania. Un año de camino  cuyo texto no es publicado hasta más de 40 años después. Claro que mientras tanto formó parte de un comando de operaciones especiales en la Creta ocupada por los nazis, tuvo amores con una princesa rumana y acabaría casandose con una compatriota y viviendo en el Peloponeso en una casa construida por él mismo. En los 50 comenzó a ser conocido por un libro de viajes por el Caribe y una novela "Los violines de Saint Jacques" mas un precioso librito de ensayo espiritual llamado "Un tiempo para callar", además de dos libros "Mani" y "Roumeli" sobre la tierra de adpción, su adorada Grecia. En los setenta escribiría el segundo volumen de su gran viaje a Constatinopla, aunque tampoco acabaría el periplo, a pesar de que la palabra "Continuará" al final del segundo volumen se cinvirtió en un dogal que le molestaria hasta el final de sus días y llenaría de espera a sus fans. La muerte de su paciente editor de siempre y de su propia mujer, Joan, en 2003, le sumió en algo muy parecido al desinterés depresivo. La fuerza y la potencia memorística que le permitió escribir practicamente de memoria los dos tomos de la trilogía ya no le apoyaban cuando trató de arreglar "A Youthful Journeuy" (manuscrito que fue abandonado en 1965 y que es la simiente principal del libro que hoy les recomiendo). Y aun así en un parrafo confiesa, "La avalancha de detalles irrelevantes, de lineas interconectadas de pensamientos y asociaciones y los ecos de ecos que a su vez me llegan reverberados y rebortados es abrumadora...". Pero al final la cita con la muerte llegó antes. Su manuscrito quedó cerrado en una frase inacabada: "y, sin embargo, en otro sentido, aunque"...tres locuciones adversativas seguidas que parecen una metáfora de la dificultad de llevar a un buen fin un libro que se había demorado  más de medio siglo en realizarse como tal.

Es una historia, un personaje y una acción de otros tiempos, en una Europa de entreguerras que aún conservaba ciertos valores y principios que empezaron a arruinarse tras la primera guerra y se hundieron y cambiaron radicalmente --a peor-- tras la segunda guerra mundial. Documento cultural de primera mano, pues, servido con un cuidadísimo estilo (aunque se acaban notando ciertos defectos de hilación y coherencia que desmerecen ante los dos primeros tomos, pero asumibles y disculpables por la historia de su rescate: los damos por bien recibidos). Recomendarles, una vez más, la lectura de los tres libros de la trilogía y el librito de Dolores Payás sobre el mismisimo PLF (publicado por Acantilado), al que estuvo visitando unos meses antes de que muriera en 2011.

FICHA

 

"El último tramo".-P. Leigh Fermor.- Trad. Inés Belaustegui e Ismael Attrache.-RBA Libros.

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13 junio 2014 5 13 /06 /junio /2014 07:11

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La editorial Periférica sigue con su magnífica racha de libros dedicados a los libros, los libreros, los bibliotecarios, con delicias como los libros de Morley "La librería encantada" y "La librería ambulante" y otras más de parecido jaez. Ahora le ha tocado el turno al zaragozano Ángel Esteban, catedrático universitario, que con "El escritor en su paraíso" hace un documentado y voluntarioso análisis de la vida y obra de treinta grandes escritores que han rozado en algun momento de su vida con las actividades y el oficio de bibliotecario. Quizá sea el exceso apurado de datos lo que entorpece un poco la agilidad, brillantez y alegría que esa temática parece merecer: el amor a los libros es una obligada constante de los escritores y poder disponer de miles de ellos en el ejercicio de una ocupación remunerada no deja de ser un privilegio y una ventaja.

Tal parece como si el autor se dejara contagiar un poco por la "profesionalidad" sin alma o nervio de algunos de los autores examinados que no vivieron la actividad de bibliotecario con el espíritu que cabía esperar. De todas formas el libro es ilustrativo de unas facetas de ciertos escritores de las que no existe demasiada información.

Con un prólogo autobiográfico de Vargas Llosa ( uno de los autores analizados, que parece un visitante ocasional del libro más que un prologuista) donde este escritor rompe una lanza más contra la desaparición anunciada pero tal vez inexistente del libro de papel, el libro hace un recorrido por las vidas de escritores tan disímiles como  Borges o Casanova, Arias Montano o Moratín, Darío o Lewis Carroll, Goethe o los hermanos Grimm, Harzembusch o Stephen King, Menendez Pelayo o D'Ors, Perec o Proust y Musil o Gloria Fuertes, entre otros.

Quizá echo de menos esa pasión que la mayoría de los escritores sienten por el mundo de los libros o ésta --seguramente indudable en un hombre como Angel Esteban-- queda diluida por el "síndrome matrimonial" que el autor menciona al final de libro cuando cita una frase de Onetti respecto a Vargas Llosa, precisamente, al asegurar que "el peruano tiene una relación matrimonial con la literatura, llena de horarios, disciplina, obligaciones y compromiso" mientras que la suya es "adulterina, que solo respondía a la llamada del placer, del gusto, de la trangresión y de la ausencia de compromisos" (pág 357). Y así, a mi parecer, el lector puede llegar a pensar que este libro, por otra parte interesantísimo, está escirto de una forma "matrimonial" más que "adúltera".

FICHA

 

"El escritor en su paraíso".- Ángel Esteban.- Ed- Periférica.376 págs. 19,95 euros

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7 junio 2014 6 07 /06 /junio /2014 08:37

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Enrique Vila-Matas, como Javier Marías, comparten una característica: son escritores egoicos, es decir aquellos narradores que parten de sí mismos, se convierten en personajes y protagonistas de una eterna novela que toma a través del tiempo diversas vestiduras pero que esencialmente pertenecen a un solo y gigantesco libro con distintos volúmenes: los avatares, incidentes y aventuras externas y los pensamientos, reflexiones y estructuras mentales de ellos mismos a través del tiempo progresivo de su propia vida hecha literatura. Pero lo que en Marías es afán de trascendencia, experimentación intelectual y proyección del saber y de la propia importancia literaria, en el catalán Vila Matas es sentido del humor, una cierta perplejidad  cachonda y proyección gozosa de la inanidad de sí mismo en un mundo sin demasiado sentido, todo bajo la mirada irónica y el hacer juguetón de un tipo que a pesar de ciertas vanidades pequeñas sigue una trayectoria de sarcástica lucidez, repartiendo mandoblazos críticos la mar de saludables en torno suyo. Eso sí  sin dogmatismo y con una estoica calada en el absurdo de la existencia.

Por ejemplo, desde Huston a Hitchcock, pasando por todos los directores que ofrecen un pretexto para iniciar una escena o una historia y luego se olvidan de él en el desarrollo de la trama, en el cine se ha  hecho justamente famoso el "mcguffin". Un aficionado al cine como Enrique Vila-Matas hace un doblete ingenioso con el "mcguffin": empieza su novela explicándonos qué es un "mcguffin" y de hecho lo convierte en el pretexto literario con el que comienza la historia autoreferencial (como casi todas las suyas) que el lector se dispone a leer, y durante la narración va usándo los mcguffin indiscriminadamente convirtiéndolo de hecho en una actuación absurda que trata de adornar la acción sembrando el desconcierto y el humor en torno suyo. De hecho, toda la novela es un divertido mcguffin en el que Vila Matas nos describe la aventura interior de deambular como escritor invitado, convertido él mismo en una parte o instalación artística de la feria de arte vanguardista llamada Documenta que cada cierto tiempo se realiza en la ciudad alemana de Kassel.

Definida por su propio autor como "reportaje novelado" (otro mcguffin), la novela es, en esencia, un festivo juego autoincriminatorio, por asi decirlo, en el que Vila Matas nos abre una ventanita juguetona en su propia mente y nos narra la divertida aventura de ser él mismo y los diversos personajes que se va inventando sobre la marcha, metido como un virus mordaz y reticente, en el transcurso de una semana de la Documenta del pasado año en Kassel, interactuando con  los -las- miembros reales del staff de la institución organizadora, el paisaje urbano de Kassel y las instalaciones artísticas de los diversos participantes --también reales-- ofreciéndonos no sólo un recorrido por el arte de vanguardia que allí se muestra, sino por el ameno y gozoso transcurrir neurótico del protagonista, el propio Vila Matas, sujeto a los vaivenes de sus estados de ánimo casi bipolares o sus desdoblamientos literarios descacharrantes.

Jugosamente literaria, esta anécdota artística se convierte en una deliciosa mirada humorística sobre sí mismo, sus manías y sus filias, con páginas que no desmerecen del confeso y admirado homenaje a Jonathan Swift o, y aqui no se le cita pero está presente, el caballero Tristham Sandy. Pero esa mirada plena de humor y critica compasiva --empezando por sí mismo, lo que la hace más sana-- no le impide repartir sartenazos a diestro y siniestro, como cuando clama por la decadencia de Europa ("un relato de fantasmas") la instrumentalización del horror nazi, o la detestable y veergonzante incuria de los políticos, ya sean europeos, españoles o catalanes.

Quizá sea esa referencia lúcida y de rechazo la que imprime a la mirada del autor una profundidad de campo que trasciende el mensaje humoristico y lo convierte en una análisis pesimista del mundo en que vivimos, donde solo la boutade o el mcguffin permiten sobrevivir con cierta dignidad.

El viaje que propone Vila Matas resulta brillante y está lleno de momentos rutilantes aunque peca un poco del exceso grafómano de este autor tremendamehte simpático y seductor. Sus guiños al lector "entendido" son constantes e incluso, disfrazadas de mcguffins, el sentido común liberador y la franca mirada de un escritor libre, nos hacen pensar en las divertidas e inteligentes e irónicas dobleces sobre la propia materia del relato: la vanguardia artística, "obras de arte arriesgadas que carecerían de sentido si no contuvieran el fracaso en su propia esencia" y que provocan que el escritor acaba no entendiendo nada y con ello comience a entenderlo todo.

La anécdota esencial de la novela, Vila-Matas invitado durante una semana a sentarse a escribir en un restaurante chino de Kassel, a disposición de visitantes, como una instalación más de la Documenta como "escritor residente" no deja de ser un "mcguffin" más que permitirá al escritor llegar a la esencia de su propio oficio, "se escribe para  atar al lector, para adueñarse de él, para seducirlo, para subyugarlo, para entrar en el espíritu de otro y quedarse alli, para comocionarlo, para conquistarlo" (pag 44). Y con este fin, Vila Matas se vale de su buen bagaje de trucos, guiños, autocomplacencias divertidas y una capacidad infantil de asombro y de juego permanente (desde el ocurrente y quimérico  "método Synge" para"entender" cualquier idioma que se hable cerca de él,  hasta las visiones y experiencias lúdicas que le proporciona su estado de animo oscilante, pasando por los supuestos efectos que el arte de Kassel provoca en él: "Kassel me habia contagiado creatividad, entusiasmo, cortocircuitos en el lenguaje racional...y discontinuidades que buscaban el sentido en lo ilógico para crear nuevos mundos". Y con ello, "El encuentro con lo insólito, el deseo de ser otro, la fusión de vida y literatura, las ganas de penetrar en una dimensión insondable". Es decir, Vila-Matas convertido él mismo en un mcguffin genial, en ese escritor que él ha sido siempre, "con un desvelo continuo por buscar lo nuevo, por creer que quizás pueda existir lo nuevo o por encontrar eso nuevo que siempre estuvo allí" (pag. 171). En resumen, una novela menor, divertida y en ocasiones brillante. Un puro producto Vila Matas, el escritor que vive escribiéndose a sí mismo.

 

FICHA

"Kassel no invita a la lógica".- En rique Vila-Matas.-Seix Barral. 300 págs. 19,50 euros.




  

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6 junio 2014 5 06 /06 /junio /2014 07:29

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Catedrático de literatura francesa, guionista de cómics, novelista, Antonio Altarriba, junto al dibujante Kim firman un libro-cómic. El dibujante es el creador del célebre "Martínez, el facha" y ha sido uno de los pilares de la mayoría de las revistas del que llamo cómic comprometido, que suele tomar la forma de denuncia de tipo histórico, político, social o humanitario. Estos dos hombres publicaron hace algún tiempo "El arte de volar" que se llevó en 2010 el premio nacional de Cómic de ese año y que ahora me pasa el librero Octavi Serret, fino gustador de piezas interesantes. Desde el advenimiento de la supuesta democracia en la que vivimos (en tiempos del franquismo y la decada posterior yo solía leer todos los comics de denuncia), he dejado de estar al tanto del desarrollo del cómic comprometido, un arte que se ha mostrado decisivo en la denuncia de las injusticias y mezquindades de dictaduras, totalitarismo y en general de la estupidez, malicia  e inmoralidad humanas. No conocía este libro y su lectura, aumentado el efecto por la contundencia del dibujo concienzudo, crítico y feísta de Kim, me ha dejado fascinado. Lo he leido de un tirón, estremecido por el horror y la compasión, como me ocurrió con los álbumes de Giménez sobre la infancia desvalida de los hijos de "los rojos" en la España de Franco o el soberbio album de Art Spielgman, "Maus" que recibió el Pullitzer de 1992. El hecho de ser el homenaje de Antonio Altarriba a su padre y a la durísima vida que este vivió a caballo de los comienzos del siglo XX, --una época plena de desastres políticos y humanos-- la miseria campesina de su familia, la República, la guerra civil, la huida a Francia, la segunda guerra mundial y la vuelta a la España rencorosa y demencial de Franco, hasta el final trágico que convierte a ese hombre en un doloroso símbolo humano de la locura y vesanía de una sociedad bajo el signo del abuso y del miedo.

Kim comenzó a dibujar "El arte de volar" en 2006 siguiendo las primeras páginas del guión de Antonio y alternando ese trabajo con sus colaboraciones en "El jueves". Después de tres años de trabajo y documentación, en 2009, Ediciones de Ponent lanzó una primera edición en formato de lujo y un poco mas tarde una versión en rústica. Pero aun siendo magníficos los dibujos, me he sentido particularmente conmovido con el guión literario de Antonio, desde su identificación con su padre convirtiéndolo en narrador "yo sé como se suicidó, aunque no estaba allí, estaba en él...porque un  padre está hecho de sus hijos...yo desciendo de mi padre y al tiempo soy su prolongación, por eso voy a contar su historia con sus ojos y su voz, pero desde mi perspectiva". La historia se divide en cuatro tramos que corresponden metafóricamente a los pisos que atraviesa el padre de Antonio al lanzarse desde la cuarta planta. El primero cubre su infancia y adolescencia ("El coche de madera", 1919-1931); sigue la juventud ("las alpargatas de Durruti", 1931-1949), la madurez ("Galletas amargas", 1949-1985) y la vejez y el final ( "La madriguera del topo" 1985-2001). Un libro espeluznante y conmovedor.

 

 

 

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FICHA

EL ARTE DE VOLAR.- Antonio Altarriba.-Dibujos de Kim. Edicions de Ponent. 207 págs.

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31 mayo 2014 6 31 /05 /mayo /2014 08:05

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NOMBRES PROPIOS: TRASCENDENCIA

Ramón Maria Nogués, catedrático emérito de Antropología biológica en la Universidad Autónoma de Barcelona y autor de una excelente obra de divulgación y análisis que se tituló "Dioses, creencias y neuronas" (Fragmenta Ed.) aplica en "Cerebro y trascendencia" sus conocimientos de biología, neurología evolutiva y neuropsiquiatría para analizar y mostrarnos con gran lucidez la trama fina de la trascendencia, ese sutil entramado de  creencias, espiritualidad, psicología profunda y cuerpo biológico, que nos hace seres singulares proyectados hacia un orden superior que nos trasciende.

El autor nos advierte que "la palabra trascendencia puede evocar una fuga fantasiosa y carente de sentido elemental y de realismo". Pero el libro está lejos de caer en eso. Nogués da un valor esencial a la trascendencia como concepto realista, como una dimensión que acude a nosotros desde cualquier parte y nos conmueve. Ya que "La trascendencia es una forma peculiar de conocimiento y de expresión compleja, abierta, que configura nuestra originalidad mental y resulta imprescindible para coronar «desde arriba» las otras formas más funcionales del saber... impregna toda la vida humana y discurre por la estética, la ética, la religión, la pasión amorosa y, desde luego, la palabra y el símbolo".
   
 Hay una característica, genuina en el ser humano, de tener en la mente un punto de fuga que deja atrás y va más lejos que las necesidades y estereotipos de la supervivencia y los elementos jerarquicos y territoriales del grupo social. Ese punto de fuga está basado en actividades que podríamos calificar de gratuitas o de "lujo" ("la búsqueda de la belleza, la preocupación por una ética utópica, la organización de actividades de ocio y juego, y la realización de actividades simbólicas aparentemente inútiles basadas en mitos que crean una nueva realidad"). Es justamente este "punto de fuga" en la mente humana a lo que Nogués llama Trascendencia, que define "la dimensión más destacadamente estabilizadora y enriquecedora de nuestra mente, espléndidamente desestabilizada". Y lo que el autor nos ofrece es un magnífico trabajo en pos del correlato orgánico, cerebral, de ese concepto.  Analizando desde los sorprendentes "marcadores somáticos" (la intuición), a las emociones y su necesidad (siguiendo a autores como Damasio o Spinoza), las configuraciones históricas de la trascendencia o los conceptos del "más allá". Nogués ejerce la cortesía del sabio, la claridad, y la lectura de este libro es realmente fascinante y aleccionadora.

 

FICHA

CEREBRO Y TRASCENDENCIA.-Ramon Maria Nogués.- Fragmenta Editorial. 252 págs.19 euros.   

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30 mayo 2014 5 30 /05 /mayo /2014 07:23

Ricardo Menéndez Salmón se perfila nuevamente como uno de los narradores más capaces y originales de la escena literaria de estos días en nuestro país. Lo cual, como todo el mundo sabe, significa un carácter inevitable de "outsider", de extraño en el paraíso de los autores más "populares" y vendidos. "Niños en el tiempo" no tiene la dureza conceptual, la arquitectura metafórica, la ambición filosófica e histórica, de las últimas que he leído de RMS, "Medusa", "La ofensa", "Derrumbe", "El corrector"  (estas tres últimas integran "La trilogía del mal") o "La luz es más antigua que el amor", pero se erige en  una novela sorprendente, sencillamente experimental, con una estructura en tres partes aparentemente sin relación pero que encierra una misma reflexión ante las exigencias de la vida  a partir del dolor brutal, demoledor, sin medida, que supone la muerte de un hijo para sus padres.

Tras asistir a ese drama de pareja, una segunda parte nos lleva a la ficción poética e imaginativa de una niñez de Jesús, "Tenemos que regalarle una infancia a este niño. Cómo, si no, alguien podrá un dia creer en él". (pág.95). Rescata una niñez sencilla, con un padre carpintero y unamadre que lamemnta la perdida de un gemelo, David, y una amiga romana, hija de unfuncionario de Roma, una chica albina que será su compañera y apoyo. En ese contexto aparecerá el narrador que crea esa historia y sus sueños donde un Jesús ya joven adulto, icónico, irá mostrando la urdimbre que une a ese narrador con el padre desolado de la primera parte. Todo adquirirá pleno sentido en la tercera parte, que se desarrolla en la isla de Creta, llevados de la mano de una joven encinta que se plantea su futuro.

Tres niños en el tiempo. Dos de ellos, condenados a morir prematuramente. En el tercero aún no nato, queda la esperanza. Y con el final, la conexión de los tres relatos, el sentido último de una novela que, como casi todas las de este autor, es una exploración de las grandezas y servidumbres del arte de escribir, frente a la vida. Sospecho que RMS se nos muestra cuando escribe: "No creo que la literatura sea algo que tenga que ver con la felicidad o con el bienestar. Supongo que es algo que hay que hacer porque no queda otro remedio. Como respirar o comer...hay personas, pocas en realidad, que si no escriben, mueren" (pag.165).

 Leo a este autor desde sus inicios, tras sorprenderme con "La filosofía en invierno" (1999) publicada casi a escondidas en una editorial pequeña. "Niños en el tiempo" es, creo, la décima novela de Ricardo Menéndez Salmón, quien en toda su trayectoria ha dado muestras del talante arquitectónico y especulativo de su narrativa,  con la que va tratando aspectos filosóficos, artísticos y psicológicos engarzados firmemente en la eterna búsqueda del sentido de la vida, de la responsabilidad y soledad del ser, de la bondad, la belleza, la maldad y la muerte.

 

FICHA

NIÑOS EN EL TIEMPO.-Ricardo Menéndez Salmón.-Ed. Seix Barral. 223 págs.

  

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25 mayo 2014 7 25 /05 /mayo /2014 15:49

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Ignacio Martínez de Pisón se ocupa en su última novela "La buena reputación" de un tema delicado y practicamente ignorado en la literatura o el ensayo socio-histórico en nuestro país: el final del Protectorado español en Marruecos y el regreso a la Península de los españoles que vivían allí, en los años cincuenta. Esto forma parte de una historia comunitaria que afectó a muchísimas personas y sobre la que nadie o muy pocos, se han decidido a escribir o a publicar (salvo algunos libros casi desconocidos o testimoniales, y sin distribución o de forma tangencial en alguna novela o ensayo). Mi propia familia fue una de esas repatriadas a la fuerza, semejantes a los pied-noir franceses de Argelia que, al contrario que éstos no generaron ningún tipo de alerta o noticia, sofocados por la mordaza del régimen.

Pero volvamos a la novela de IMP. Vuelta al tema estrella de estos años, las consecuencias directas o indirectas de la guerra civil vividas por una familia en los ultimos años cincuenta con la descolonización de Marruecos, el regreso de los españoles a la Península y, como trasfondo, el drama judío en  una sociedad herida, una saga familiar de treinta años que transcurre en Melilla y Zaragoza principalmente, con referencias a Tetuán, Barcelona o Málaga. Una voluminosa historia alimentada por los problemas de las raíces familiares o su pérdida, de la pertenencia a un determinado lugar, a una cultura dada, una novela regida por la ambición y una cierta desmesura que deja un sabor leve a desencanto, sin que en ningún momento, al menos el que esto escribe, llegue a emocionarse, a  sentirse "tocado" por las vicisetudes de los personajes. La estructura es lineal y obvia, tras  un prólogo que hace las veces de adelanto temática y conceptual de lo que vamos a leer. El autor dedica cinco capítulos a personajes de la novela que lo son de la familia cuya saga se nos explicita. Todos ellos recorridos por el analisis emocional de un tiempo y unos hechos que integran el escenario básico de la novela: el franquismo y la transición y las actividades y destino de los miembros de la comunidad judía en el protectorado bajo el reinado de Mohamed V en Marruecos y el sombrío patronazgo franquista. Hay unos elementos que sirven de referencia al paso del tiempo y los modos, usos y costumbres de cada época, una especie de reflejo a serie de televisión como las que han abundado sobre la vida cotidiana de los españoles a través de una familia, como los Rius, los Orozco o la popular "Cuéntame como pasó".

Sin embargo lo más atractivo de la novela es el desarrollo concreto de uno de los temas esenciales: la actitud y actividades de los judíos en esa España de los cincuenta y sesenta desde el observatorio africano melillense,  principalmente en el personaje de Samuel, uno de los patriarcas de la familia Cano Campillo, cuya intervención en el drama del hundimiento del barco Pisces lleno de evacuados --el forzoso éxodo de los judíos de Tetuán, Tanger o Nador hacia Melilla o hacia el nuevo estado de Israel-- , constituye uno de las cargas de profundidad que lastran el futuro de la familia. Y ese es otro de los elementos básicos de la novela, la familia como nexo de unión, baluarte, orgullo y defensa que sigue una trayectoria donde los enfrentamientos en su seno  --en el que no son ajenas las diferencias religiosas, entre los judíos y los gentiles, la misma esposa de Samuel, Mercedes, no es judía-- van pervirtiendo una realidad de la que algun personaje escapa a través de una idealización poco verosímil. Novela compleja y ambiciosa, al modo tolstoiano, que aunque no logra constituirse en espejo de una generación, es un intento considerable que merece lectura y respeto. Desde el final del protectorado hasta los ochenta los avatares que se nos cuentan tienen un nexo común: la historia de una familia judía y el empeño de muchos de sus miembros de salvar el nombre y el destino del grupo familiar, de su historia y de su futuro, en el contexto de una España que se despierta trabajosamente tras decadas de dura dictadura.

 

FICHA

LA BUENA REPUTACIÓN.- Ignacio Martínez de Pisón.-Seix Barral.-636 págs.

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