Overblog Todos los blogs Blogs principales Literatura, Historietas y Poesía
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU
29 agosto 2025 5 29 /08 /agosto /2025 11:19

DON QUIJOTE Y SANCHO EN LA ESPAÑA VACÍA

Plaza, bar y tienda, forman la tríada de objetivos necesarios que debemos cuidar para no dejar morir a los pueblos pequeños

Tres lecturas en cierta forma relacionadas me han alejado por un par de días del agobio de las guerras en curso  y de la oscura ruina de la política internacional (y nacional) con sus noticias paranoides en Ucrania, Gaza y el descabellado trumpismo. Leo la tesis doctoral, convertida en libro, de un sobrino malagueño con el que comparto apellido, Javier Rueda, sociólogo y profesor de una Universidad madrileña (Utopías de barra de bar). También el libro de memorias de Manu Leguineche, La felicidad de la tierra, donde narra su estancia, ya jubilado, en un pueblito de la Alcarria. Allí fallecería año más tarde. Como tantos otros periodistas de batalla, curtidos en guerras, golpes de Estado y revoluciones, Manu encontró refugio, sosiego y silencio, tiempo para leer, bellos parajes incontaminados y caminatas a diario. Y, el tercero es  Don Quijote, uno de mis libros de cabecera y también, mi compañía y consuelo cuando las noticias de cada día me aturden y alarman. En los tres libros se habla de pueblos que declinan en la ancha España y la sangría poblacional que aflige a la tópica “España vaciada”. Los tres autores, Cervantes, Leguineche y Javier Rueda, cada uno a su manera, han sido testigos - y pacientes- de las singularidades y contradicciones de estos pueblos o aldeas.

Coinciden en su estimación de los pueblos pequeños, sus gentes y sus necesidades y problemas. Vivimos la cada vez más rápida depauperación de los pueblos, con unos amagos de esperanza –casi utópicas- traducidos en crear viviendas para poblarlos. Lo cual es como empezar la casa por el tejado: antes sería preciso mejorar sustancialmente la gama de servicios de proximidad  necesarios en todos los órdenes de la vida, salud, seguridad, enseñanza, comunicaciones, trabajo, comercio... Como escribe mi sobrino, Javier, “Hay un desequilibrio enorme entre la cantidad de proyectos de financiación, desarrollo e innovación en torno al mundo rural y la materialización de éstos en el día a día de quienes lo habitan”.  Alimentar la esperanza de vida de esos pueblos centenarios con viviendas para ocupaciones de temporada y vacacionales... no soluciona los problemas, más bien aumenta los que padecen algunos vecinos ante las pacíficas pero cansinas y alborotadas invasiones de ciudadanos  en las fiestas del año y en las vacaciones. En algunos de esos pueblos  resulta difícil disfrutar de las cuatro aspiraciones de un Ciceron, un Montaigne  o un Machado: el Beatus ille y su vivir en silencio y paz; el carpe diem, disfrutar de todo momento; el locus amoenus o lugar idílico, equilibrado y armónico y el tempus fugit, aprovechar el tiempo que queda.

En algún momento he pensado en el valiente don Quijote, acompañado de su fiel Sancho, como símbolo del respeto auténtico a todo lo nuestro, la parte más descuidada de lo que es España, sus viejos pueblos pequeños: comunitarios, cuerdos, sobrios, económicos, somnolientos y pacíficos...así también los soñaban Joaquín Costa, Ortega, Unamuno o Ángel Ganivet. Don Quijote, que gusta de los caminos rurales, las plazas y las posadas de los pueblos, junto al buen Sancho –su contrapeso y equilibrio- , amigo de las tabernas y el buen vino... Concibo en ambos el respeto al uso de la tienda del pueblo y el bar y a la necesidad de su existencia. Imagino a don Quijote, lanza en ristre, defendiendo el uso amable de las calles y la identidad del pueblo en sí, que se simboliza en la Plaza. Y a  Sancho –el principio de realidad-  ocupándose de que no falten alimentos en la tienda y bebidas y espacio en el bar, acogedor y propicio, donde se produce la comunicación vecinal, entre juegos de cartas y charlas a gritos. Y si hace falta, también lugar comunitario para tomar decisiones que interesan a todos los habitantes. Ellos simbolizan los tres elementos –plaza, tienda y bar- que conforman la primera trinchera de los pueblos pequeños en la guerra contra la despoblación.

Se trata de un combate desigual, me cuenta un vecino, dada la tendencia, incluso entre los propios habitantes fijos de los pueblos, a ignorar a veces la importancia de su bar y su tienda. Insiste en que hay que preservar a esos dos locales como elementos que corren peligro de desaparecer. ¿Cómo se hace eso? Sencillo, me dice. Por ejemplo, evitar la tentación de hacer la compra semanal en otros pueblos  o en grandes superficies más o menos cercanas o olvidándose del tendero local a la hora de comprar los suministros de bebidas y aperitivos cuando se celebran las fiestas locales. “Durante la pandemia, estas tiendas fueron la salvación de muchos en los  pueblos pequeños”, dice-Al igual que el bar: es un negocio, pero también un servicio y suele ser el lugar de cita y ceremonias festivas para todos los vecinos. Un lugar de identidad común, memoria colectiva, encuentro e incluso de diálogo o controversia.

Como leo en el libro de Javier: “el bar rural favorece las relaciones directas, evitan el aislamiento y la soledad, aportan seguridad al entorno, incentivan la cohesión social y la integración”. Es mucho, apostilla, lo que se pierde cuando se cierra el único bar del pueblo o la pequeña tienda que surte de lo más necesario. Y añade: “Un bar en el medio rural, en la España vaciada, es una infraestructura social de igual o mayor importancia que la farmacia, el colegio o el cuartel de la Guardia Civil. Opera como punto de encuentro, oficina de información y proyección turística, punto de recogida de envíos y nodo de cuidados, sobre todo de las personas que viven solas”.

Esos son los elementos sociológicos básicos que todo lugareño –nativo o asimilado- conoce bien. En ese universo modesto de los pueblos pequeños, con población fija de edades avanzadas, el bar, la tienda y la Plaza, constituyen las piedras angulares donde descansa la urdimbre vecinal.

ALBERTO DÍAZ RUEDA

Compartir este post
Repost0

Comentarios

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens