Overblog
Seguir este blog Administration + Create my blog
27 abril 2011 3 27 /04 /abril /2011 12:05

la_hora_de_la_verdad.jpgCon 77 años cumplidos, Rosa Regás se mira al espejo de la vida y nos muestra sus reflexiones sobre algo tan inevitable como la vejez y la cercanía de la muerte. Para ello, agudiza la mirada, repasa a los clásicos que han tratado el tema, calma su verbo apasionado y nos regala comentarios, ideas y vivencias que aunque raramente levantan el vuelo filosófico –ni tiene por qué hacerlo, la Regás es escritora y política, no filósofa ni pensadora—si dejan en el lector un poso de calma y sensatez, de aceptación plácida de algo inevitable, de análisis de un periodo que no tiene porqué ser negativo o simplemente nostálgico y sobre todo de que una actitud activa y optimista enriquece la vida en esos años.

 

La idea recurrente de Rosa en su "Mirada a la vejez", es que la edad avanzada no tiene que ser el límite de nada, que aceptando las inevitables carencias y realidades físicas, si todo va bien en el ya resbaladizo terreno de la salud orgánica y psíquica, tener años, como en el pasado, es un signo positivo que indica experiencia y algunas veces sabiduría.

La autora de títulos como "Azul", "Luna lunera", "la canción de Dorotea", directora de la Biblioteca nacional de 2004 a 2007, cargo del que dimitió abruptamente tras una acusación del recién entrado ministro de Cultura, el poeta y escritor César Antonio Molina de que no había hecho nada en su cargo, aunque logró realizar cosas como la creación de la Biblioteca digital hispánica, el Museo de la Biblioteca, una política de apertura al público con inusitado éxito, aunque también como correlato hubo que lamentar unos oscuros hechos delictivos, como los robos de dos mapamundis del incunable de la Cosmografia de Ptolomeo (1482) y una hoja del incunable de Isidoro Santo, arzobispo de Sevilla, de 1472.

Pero volvamos a la escritora, en 1991 publicó Memoria de Almator, su primera novela, una especie de Casa de muñecas de Ibsen, en la en la cual una mujer extremadamente protegida por su padre, su marido y su amante acaba tomando las riendas de su vida. Tres años mas tarde ganó el Nadal con Azul una historia de amor y de ambiente marino. Al año siguiente, 1995, el Viaje a la luz del Cham narración de la estancia de la escritora en Siria, y Luna Lunera (1999), novela de estilo autobiográfico que transcurre en Barcelona durante la postguerra, que recibió el Premio Ciudad de Barcelona.

En 2001 se llevó el Planeta con La Canción de Dorotea, una novela de intriga científica. Más tarde acometería su Diario de una abuela de verano, que fue adaptada a televisión. 138.jpg

He podido observar que Rosa Regás nunca escribe con más convicción que cuando habla de sí misma, más o menos veladamente. Supongo que es algo natural y le ocurre a muchos escritores. El protagonismo de Rosa, su adscripción a la movida de la transición y a la célebre "gauche divine" barcelonesa, su fino olfato en las cosas políticas y sociales, la convierten en un personaje atractivo que levanta iguales dosis de simpatía y rechazo. En "La hora de la verdad" Rosa se vuelve intima y entrañable, es una abuela muy vivida y bastante inteligente que nos regala sus pensamientos sobre la época que está viviendo y su denodada lucha personal por aprovechar y sacar punta de los años que le queden, a pesar de que como ella misma dice "estamos en una sociedad que desprestigia la vejez y la experiencia". Nos habla de los aspectos positivos y negativos que tiene este época de la vida que los más afortunados pueden llegar a vivir (ella misma cuenta en "Adios a mis muertos", un libro inconcluso, que son treinta las personas muy cercanas que ya no están en este mundo –a los que hay que añadir Oriol Regas, su célebre hermano, que murió hace poco--).

Honestamente Regás advierte al lector que no busque estudios sesudos en su libro, ni aspectos sociológicos, es consciente de que va a reflexionar sobre la vejez pero a través del cristal de la suya, bastante privilegiada y activa (incluso está en las listas de la candidatura para el equipo de Hereu a la alcaldía de Barcelona).

Lo bueno de la vejez, dice, "es vivir y hacer lo que te da la gana y para ello hay que tener una vida intelectual y físicamente activa".

Recetas: vivir inmersos en la inspiración, tener proyectos, propósitos, ideales, intenciones, mantener viva la llama de la curiosidad. El libro se estructura en el análisis de lo que es la vejez, la constatación de que la vejez mental no existe, cuales son los enemigos de esa fortaleza de la mente y un capítulo sugestivo, "Nunca es tarde para las vocaciones ocultas", casi un tratado de autoayuda en el que se especula con las variadas posibilidades de vida que da la curiosidad y el no rechazar cualquier alternativa de trabajo personal y se recuerda al lector que tampoco es tarde para el amor y el sexo. "Hay que aceptar el paso del tiempo, que corre para nosotros igual que para los demás" dice, reconociendo ella misma que tenemos tendencia a engañarnos y pensar que estamos al margen de esa verdad.

Compartir este post
Repost0
25 abril 2011 1 25 /04 /abril /2011 18:33

 

nadaque.jpg

A menudo las segundas partes no son buenas(exceptuando quizá "El Padrino II") porque se trata de insistir en una fórmula que salió mas o menos bien la primera vez, aunque eso no constituye ninguna garantía de que seguirá saliendo bien aplicando una fórmula desoladoramente semejante. El cómico y director francés Dani Boon logró un éxito destacable con "Bien venidos al Norte" cuando un jefe de Correos francés es castigado a pasar dos años en el norte de Francia, Paso de Calais, en lugar de la Costa Azul como pretendía, haciendo trampas.

Las peculiaridades regionales juegan un destacado papel en esta película donde los prejuicios son un motivo jocoso de sorpresas reivindicativas. Confieso haber reido a gusto con algunas de las escenas de esta película con personajes bastante sólidos y un "coro" de habitantes de la remota región de Francia que tienen tanto encanto como los habitantes de la tribu de Asterix y Obelix. Sin embargo el amigo Boom, cuyo simpático rostro pasó de segundo protagonista en "Bienvenidos al Norte" a protagonista primero en "Nada que declarar", no ha dado esta vez con la rentable fórmula que permitió a B.al N. convertirse en un éxito del boca-oreja. Analicemos por qué. ¿El esquema argumental? El mismo. Otra vez chistes fáciles, diferencias regionales, ridículos complejos agresivos entre vecinos, sal gorda por doquier, violencias desmedidas e innecesarias, algún disparo absurdo y demasiadas situaciones humillantes de puro desmadradas. Aquí el racismo emcarnado en  un aduanero belga (un Benoit Poelvoorde, que sobreactúa de continuo), con una inquietante facilidad para apretar el gatillo, y otro francés (Boon), enamorado a mayor abundamineto de la hermana del cerril belga. Romeo y Julieta en versión cutre, la desaparición de fronteras europeas en 1993 como escenario (preludio de la estafa económica-social del euro), chistes fáciles y situaciones ridículas que posiblemente puedan hacer reir mucho a belgas o franceses pero que en estas latitudes no conmueven demasiado.

Dani Boon aplica el mismo esquema, parecida fórmula de su gran éxito de las aventuras y prejuicios de un parisino en Paso del Norte-Calais, en su "Nada que declarar", que haciendo juego con su título nos informa que no hay nada digno de verse en esta película, sobre todo en lo que concierne a ingenio y ese humor limpio, por muy socarrón que sea, que distingue a las buenas comedias.

Compartir este post
Repost0
24 abril 2011 7 24 /04 /abril /2011 11:08

pic.jpgA los cinéfilos, forofos o no de la ciencia ficción,  les encantará esta película, a pesar de ciertas contradicciones y algunos descuidos argumentales (imputables a la complejidad y audacia de la propuesta). Dirigida por Duncan Jones (anécdota: hijo de David Bowie) e interpretada muy convincentemente por Jake Gyllenhaal (cada vez mejor actor, como corresponde al hijo de un director y guionista de cine - Stephen Gyllenhaal-- y de una guionista y productora  --Naomi Foner--), "Código fuente" nos ofrece un guión sóilido e inteligente y una puesta en escena realmente brillante.

Con su dosis bien calculada de misterio y desvelamiento de causas --dentro de una de las hipótesis más recurridas de la CF, los viajes por el tiempo y el papel del cerebro, la máquina más compleja y  admirable que existe en el mundo, en una trama que concierne al modelo básico del cine de aventuras y acción: salvar al mundo o a una parte de él. En este caso salvar a los pasajeros de un tren en el que un terrorista iluminado ha colocado una bomba y más adelante un atentado multitudinario en pleno Chicago. En ese tren despierta de pronto un capitán del ejército norteamericano, Colter Stevens, piloto de helicópteros, frente a una joven deliciosa (Michelle Monegan) que parece conocerle bien y sin saber cómo ha llegado allí y qué está ocurriendo hasta que un fragoroso estallido destruye el tren y a sus ocupantes. En la siguiente secuencia el capitán Strevens vuelve a "despertar" y está en un habitáculo metálico, una especie de núcleo de laboratorio, conectado por tv, a un centro de control y bajo las indicaciones de una dama, oficial del ejército, que le dice que está en una misión experimental --de la que nuestro hombre no recuerda nada-- y que tiene que volver al tren y tiene ocho minutos para encontrar al terrorista que colocó la bomba. Lo hará las veces que sea necesarias, siempre ocho minutos antes de que estalle la bomba.  La lógica cautiva del oficial va disparando preguntas --desde la realidad de lo que ocurre, su situación personal, qué salida tiene todo eso-- que son contestadas poco a poco manteniendo la tensión argumental con un sabio goteo de respuestas e hipótesis.Codigo_Fuente-332725-full.jpg

Se encadenan los fulgurantes regresos al tren, encadenando las esplosiones y la muerte, con secuencias del laboratorio y centro de operaciones y otro fantasmal regreso. Se repite una y otra vez la misma secuencia de inicio, todos los incidentes vuelven a surgir y el oficial descubre que tiene una identidad y un rostro distinto al suyo (el director utiliza un espejo para que el espectador comprenda la cuestión. El espejo nos muestra lo que ven los demás, en el tren. Ya que nosotros seguimos viendo el rostro tenso y alucinado de Jake Gyllenhaal).

Si recordamos que el director es el mismo de "Moon" aquella maravillosa cinta de ciencia ficción cuyo guión constituye uno de los aciertos más inteligentes de la década en el género, no nos sorprende la habilidad de esta nueva vuelta de tuerca que Duncan Jones da a este tipo de cine tan sugestivo.

Y ahora vamos al titulo de este comentario, lo de la marmota y lo de Johnny. Duncan ha usado, estoy seguro, como materias de apoyo argumental dos películas que, cada una en su género, han sido verdaderos aciertos. Se trata de "El día de la marmota" la deliciosa y sugerente comedia protagonizada por Bill Murray, en el que un locutor de televisión se ve atrapado en un bucle espacio temporal en el que repite indefinidamente un mismo día desde la mañana hasta medianoche y coincide con el dia de la marmota, principio de la primavera, en un pueblecito del norte de EE.UU. La otra musa de Duncan es, sin lugar a dudas, la bellísima y estremedora cinta de Dalton Trumbo "Johnny cogió su fusil", que narra la trágica historia de un soldado virtualmente muerto y destrozado por una bomba en la primera guerra mundial, al que unos médicos amorales mantienen artificialmente con el cerebro vivo para usarlo como conejillo de indias.

Y no cuento más, mejor que no se pierdan "Código fuente".

 

Compartir este post
Repost0
23 abril 2011 6 23 /04 /abril /2011 20:06

Cientos de miles de personas salieron el pasado viernes a las calles de ciudades y pueblos de Siria para exigir el fin de la dictadura del clan Assad, cuarenta años de poder omnímodo, sátrapas al servicio de intereses propios que están defendiendo su poder a sangre y fuego contra su propio pueblo, tras el contagio tunecino y sus secuelas egipcia, yemení, libia, marroquí…

¿Qué es lo que se juega en el tablero político de Oriente Medio con esta jugada de ajedrez político que el ansia de libertad y justicia ha planteado entre un régimen autoritario y corrupto y unos ciudadanos envalentonados con el vendaval reivindicativo de los países vecinos que tratan de aprovechar el ímpetu histórico de cambio? Entre 30 y 70 personas murieron el viernes como demostración palpable de que Bachar el Asad está dispuesto a seguir la senda trágica de Gaddafi más que las de Mubarak o Ben Alí.

El Assad se encuentra entre la espada que exige la represión y la pared que imposibilita hacer más concesiones al pueblo, lo que pondrían en peligro el régimen heredado de su padre -- que este mantuvo durante más de 30 años con mano de hierro-- y por consiguiente seguir en el poder. La supresión del estado de excepción que mantenía amordazado al país desde 1963, el pasado jueves, no ha calmado la revuelta. Y son muchos los muertos, doscientos en menos de un mes, miles los detenidos. La medida ha llegado a destiempo y es interpretado más como un signo de debilidad que como una señal de cambio. No hay vuelta atrás. Solo más violencia. Una represión que procede no sólo del ejército sino también las bandas de pistoleros al servicio de Assad, los "shabiha" (tildados oficialmente de "extremistas islámicos" pero que en realidad sirven como excusa para activar a policías y soldados en las matanzas indiscriminadas).

Cuenta mi amigo Xavier Batalla que hace tiempo se narraba secretamente en Siria un chiste en el que Dios enviaba un ángel de la muerte al presidente Assad para castigarle por los crímenes cometidos. Al poco el ángel volvía al cielo con una brutal paliza en el cuerpo propinada por la policía secreta siria y Dios clamaba "Oh no, ¿no les habrás dicho quién te envió?

¿Qué diferencia existe con el Gaddafi de Libia? En lo sustantivo y sociopolítico, escasas. Dos familias de autócratas, amarradas al poder, rodeadas de un enorme y eficaz aparato represivo, sustentadas por el terror y un práctico tablero de intereses tribales. Pero Siria tiene una característica que la aleja definitivamente del modelo libio: es el centro de una madeja de alianzas e intereses internacionales que unen a Egipto, Israel, Teherán y Líbano (a través de Hezbollah y Hamas).

¿Qué ocurriría con un cambio de régimen en un país que mantiene la tensa cuerda del equilibrio de poder entre esos factores de los que depende la precaria salud de oriente medio? Ni Israel, ni Europa, ni Estados Unidos desean un escenario en el que Siria deje de ser el predio de los Assad para convertirse tal vez en otro régimen islámico aliado a Irán y los dos mastines palestinos. ¿Cuánta más sangre será precisa para convencer a occidente de que debe intervenir?

 

Compartir este post
Repost0
22 abril 2011 5 22 /04 /abril /2011 12:30

Neil Burger, el director de "Sin limites"  ha tardado varios años en rodar tras "El ilusionista",  un ejercicio clásico de cine de bastante calidad. Debería haber hecho mejor los deberes, para estar a la altura que él mismo se puso. Ya entre los títulos de crédito del comienzo nos ofrece una muestra de la técnica que va a usar --y abusar-- para provocar migraña al espectador y disimular el exceso de ideas, no siempre afortunadas, hilvanadas con el recurso de la cámara vertiginosa que se lanza hacia el infinito atravesando la realidad y cuando eso no toca nos lanza un discursito de voz en off en la que el protagonista nos cuenta lo que va a ocurrir.

Visto así parece poco prometedor. Y ese no es el problema. Resulta que "Sin límites" es muy prometedora. Demasiado prometedora. La historia de ese escritor --Bradley Cooper, el niño mimado, de moda, en Hollywood, con un inquietante parecido con "El paciente inglés", Ralph Fiennes-- en horas bajas creativas al que un excuñado droguero le facilita una pastilllita trasparente, llamada NZT,  que afirma es un medicamento revolucionario que hace trabajar al cerebro al ciento por ciento, es una idea de entrada prometedora. Pero el uso descuidado y excesivo que se hace de ella convierte un posible trhiller de base filosófica y sociológica en un galimatías pasado de rosca en la que se juega con el más allá todavía, se hacen trampas argumentales y se convierte en una confusión de géneros que despista y desanima al espectador.sin-limites.jpg

Si a ello unimos que esta mezcla desenfrenada de película de tesis psicológica, policíaca, de acción, de misterio científico y drama social se apoya en un endeble discurso ético, la cosa se pone formidable como diría Max Estrella. Cuando uno piensa que el final va a dar cierta coherencia al asunto (con la destrucción física y psíquica del protagonista) pues no, se vuelve el hombre un remedo de Clinton con aspiraciones al Senado, reconquista a su novia, deja en ridículo al magnate Robert de Niro (que ha llegado a ser lo que es con su esfuerzo y dedicación, no de la manera fulgurante y tramposa del protagonista) y apuesta por el principio tan aceptado en nuestra sociedad: el beneficio sin esfuerzo, el dinero fácil, la fama sin solidez...todo gracias a una pastillita, cuyos efectos negativos, letales, logra controlar el bello trepa tramposo de una forma que no queda clara.

Maravilloso todo pero de una falta de ética social, personal y psicológica que pone los pelos de punta. Si el lector deja de tomarse la cosa tan en serio, igual lo pasa bien. Cooper y Abbide Cornish son muy atractivos, los malos son muy malos y reciben su castigo (excepto el trepa, claro) y podemos disfrutar con un Robert de Niro que hace maravillosamente de Robert de Niro y que dice el único parlamento lógico y lúcido de toda esta película, un trepidante canto fílmico a la amoralidad escondido en un título de lo más ramplón y anodino.

Compartir este post
Repost0
21 abril 2011 4 21 /04 /abril /2011 20:06

1303224425693.jpgLa escritora y periodista Rosa Montero (60 años) hace una segunda incursión literaria en el género de la ciencia ficción, ("Temblor" fue la primera) con "Lágrimas en la lluvia" donde nos lleva al Madrid del año 2109 de la mano de una detective Bruna Husky que es pendenciera, solitaria, carencial, dura aparentemente y profundamente necesitada de afecto y amor. Tiene además otra característica, es una "rep", es decir una replicante. Un androide, modelo de combate, que comparte con todos sus hermanos el mismo angustioso temor: conocen su exacta fecha de caducidad, de muerte. Son "nacidos" cuando tienen el aspecto de 25 años y diez años más tarde mueren por una especie de cáncer tecnológico. Mientras, viven su intimidad psíquica a base de recuerdos falsos estándar grabados en tarjetas de memoria. Sus relaciones con los humanos pueden ser sentimentales si ambos aceptan su precariedad. La sociedad en la que viven, los Estados Unidos de la Tierra, está desmoronándose por múltiples razones, en la que las secuelas de guerras universales, destrucción, caos ecológico, crisis política, social y económica, hace pensar inevitablemente en una cierta coherencia de raíz y causa con la situación que ahora vivimos en la realidad. Como si de los polvos actuales hubiéramos esperar lodos como los que asfixian al mundo "feliz" de Rosa Montero.

 

 

"Lágrimas en la lluvia" forma parte, como título, del imaginario colectivo de los amantes de la ciencia ficción. En 1968 el escritor Philip S. Dick escribe una obra maestra de la CF, "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" y en 1982 el director Ridley Scott lleva al cine una versión propia, apocalíptica, oscura y genial de esa novela con el nombre de "Blade Runner". Un mundo terminal donde se vive en un anochecer permanente entre nubes de contaminación y lluvia ácida y la humanidad va selectivamente emigrando a otro planeta pues ya ha destruido este por la superpoblación y los abusos ecológicos. En la tierra moribunda, los replicantes, de viva breve pero intensa, se rebelan contra su muerte prescrita por la ciencia. Uno de ellos, Roy, antes de morir declama ante un horrorizado e inerme Harrison Ford, "Todos estos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia".blade-runer.jpg

Pues bien, Rosa Montero nos lleva a una sociedad parecida donde los replicantes han comenzado a suicidarse, a pesar de que comienzan a ser reconocidos sus derechos. Uno de ellos, la protagonista, la detective Bruna, investigará el porqué de esas muertes aún más prematuras de sus congéneres por encargo de la sociedad que defiende la igualdad de derechos entre humanos y "reps". La caducidad de los replicantes, en realidad la incógnita irresoluble de la muerte, es el auténtico motivo central de esta novela, que juega con el misterio, la violencia y el humor, para mostrarnos la evidencia de que la ciencia ficción no es un género que escape de la realidad sino que nos ofrece una manera distinta de profundizar en ella.

La conjunción de novela policiaca, de ciencia ficción o de ideas políticas y sociales enriquece una lectura divertida, atrayente y de cierta complejidad. Las actividades de la detective androide, que no deja de recordarnos a la Lisbeth Salander de "Millenium", nos interesan tanto como la creación de ese mundo cuya historia alguien quiere manipular en los archivos centrales (otro de los misterios que envuelven al lector), pero -y es el único pero que le pongo a esta novela-, no nos conmueven en lo más profundo. Aunque nos interesa y divierte. Y eso no es poco.

Ficha: "Lágrimas en la lluvia".-Rosa Montero.- Seix y Barral 2011.- 477 páginas

Compartir este post
Repost0
21 abril 2011 4 21 /04 /abril /2011 14:57

Marc Serena (que ahora tiene 28 años) decidió cuando cumplió 25 (como Jonás el personaje de la célebre película del suizo Alain Tanner) dar prácticamente la vuelta al mundo, buscar en 25 países distintos repartidos por el orbe, a veinticinco jóvenes que cumplieran entonces los 25 años, entrevistarlos y escribir un libro, "La vuelta de los 25"  sobre ese periplo periodístico original, que acaba de publicarle Ediciones B.

3927g.jpgEste manresano nacido en 1983 es periodista de tv, radio y prensa escrita. Catalunya Radio, RAC1, TVE, Canal 33 y Barcelona TV, El Periódico de Catalunya, Avui, región 7 y Público, han sido testigo de sus reportajes y trabajos. Con 25 años abandona todo y se marcha a hacer ese viaje pleno de simbolismos y comparte sus aventuras, desde el primer día, a través de la web lavueltadelos25.com. Este Julio Verne que no se encierra en ninguna biblioteca, comparte con nosotros el misterio de sus motivaciones reales, como Kavafis caminó por medio mundo para descubrir que lo importante no es dónde se va y cómo se vuelve, sino disfrutar del viaje en sí. Itaca para Marc Serena es este libro y el recuerdo imperecedero de sus experiencias.

Un pescador en una isla perdida filipina, una prisionera en chile, un monje budista en japon, una cantante de éxito, una contestataria anti-sistema en Quebec, un medallista olímpico, un ecologista chino, un gay en india, , una boxeadora tailandesa, una arqueóloga camboyana, un chamán peruano, una maestra mexicana, un perfumista gay en Londres, una cosmonauta rusa…personajes reales, todos con 25 años, todos hallados on the road, evitando los tópicos, buscando realidad…"una representación consistente de la juventud del mundo", como dice el autor, es decir la generación que en unos años deberá dirigir este mundo.

 ¿Qué nos llevaríamos para dar la vuelta al mundo? ¿Qué recuerdos nos acompañan?, son las preguntas que uno se siente tentado de realizar puestos en la misma tesitura. No es fácil y asi lo reconoce el amigo Marc.  Las etapas son altamente sugestivas y revelan un hábil planificación. Sudafrica, Mozambique, Swazilandia, Zimbabue, Japon, Corea del sur, Pekin, Hong Kong, India, Thailandia, Camboya, Vietnam, Filipinas, Australia, Nueva Zelanda, Chile, Argentina, Perú, Colombia, Venezuela, Mexico, Estados Unidos, Canadá y Rusia,  son algunos de los países que Marc visita, en los que busca y encuentra, a veces casualmente otras veces a tiro hecho, a las personas con cuyas entrevistas realizadas desde sep.2008 a agosto 2009, Marc Serena  escribirá su libro, en algo más de un año.

Una excelente lectura para estas mini  vacaciones. 

Compartir este post
Repost0
20 abril 2011 3 20 /04 /abril /2011 18:54

aragonsinempal.jpg

 

 Presenté este libro en el espacio literario que la emisora de la SER en el Bajo Aragón (Radio La Comarca) ha puesto en mis manos. En el estudio, la compañera que me daba la réplica me obsequió con una sonrisa nada más mostrarle el libro del que iba a hablar. "Son muy conocidos", me dijo. A Joaquin Carbonell ya habia tenido el gusto de escucharle y leerle pero a Roberto Miranda, no. Pero su autopresentación como "pensionista del Inserso" ya me acercó a él y a su humor socarrón.

Ese dúo de terroristas del humor, ha perpretado cuatro libros, cuatro, sobre el "alma" aragonesa, a base de abrir compuertas al humor de la tierra, las bromas, chascarrillos, consejas, críticas aceradas, cornás, traspiés y peladillas con honda. "Propuesta de Estatuto de Autonomía de Aragón, plan B", "Gran enciclopedia de Aragón preta" y "Aragón a la brasa", son los libros anteriores, todos acogidos con enormes muestras de rechazo, visceralidad agresiva, amor a primera vista, cachondeo supino y declaraciones iconoclastas.

Su visión critica, irónica, salvaje y surrealista de los hombres, prohombres, cancilleres, concejales, mentes preclaras y mentes obtusas de la tierra, son descritos como paisanaje autóctono con una tierna mala baba que les malquista con los poderosos y les acerca fraternalmente al pueblo llano (que, por cierto, tampoco se libra de sus mandobles).

En fin, práctica sana de la parodia, con su grano de locura y su pizca de sensatez. Un ejercicio muy sano para la vida pública de cualquier pueblo que se precie.  Futboleros, roqueros, pensadores que no piensasn, directivos y ejecutivos de medio pelo, chusma pretenciosa del poder local o nacional, animales domésticos, sabios presuntos, fragmentos apócrifos de la historia cutre aragonesa, vicios y bondades del supuesto talante de la tierra, una especie de cóctel bien agitado, no mezclado, diría James Bond, del humor corrosivo de Jonathan Swift, Groucho Marx, Woody el grande, Eugenio el de los chistes del "ya saben aquel que diu...", Tip y Coll mas Cruz y Raya...En fin, el camarote de los Hermanos Marx pidiendo al unísono mucho más que dos huevos duros.

Humor noble, irónico, grotesco, de sal gorda a veces, rozando la grosería, siempre saludable para el buen gobierno de las gentes de aquí y de allá, que en el fondo muestran una visión muy seria de nuestro país. Un tipo de humor que oscila también entre el tremebundo Buñuel y el castizo Sender, de frases cortas y contundentes. Un libro éste que parece anclado en el humor oral de la tierra y que se centra en Aragón (de ahí el "sin empalmes", dejando a Cataluña al margen). Nota bene: ya les iría bien a los catalanes...y a los andaluces...y a los gallegos...etc.

Carbonell y Miranda dedican su libro a un aragonés de pro, con su humor honesto y duro y su socarronería lúcida: José Antonio Labordeta. Por cierto, el libro esta editado por "Voces del mercado", que casi prefigura con ese nombre la esencia literaria del libro.

 

Compartir este post
Repost0
19 abril 2011 2 19 /04 /abril /2011 16:53

Caperucita-Roja_cartel_peli.jpgDirigida por la directora del primer "Crepúsculo", la fantasía vampírica para adolescentes, Catherine Hardwicke ha tenido la osadía de llevar el célebre y archimanipulado cuento de Perrault "Caperucita roja" a una versión cinematográfica de lo más "fashion" destinada a conmover los lucrativos corazoncitos de los adolescentes y jóvenes "teenagers" fascinados por las múltiples formas que adopta lo oscuro, la fascinación del mal y la atracción del abismo.

Una angelical y a veces lúbrica Amanda Seyfried, acompañada de sus atractivas madre y abuela, enfrentada a dos enamorados. Shiloh Fernández y Billy Burke y un oscuro padre, Max Irons, llamado a empresas mayores, sometidos todos a la presencia demoníaca de un hombre-lobo del que apenas tenemos vagos vislumbres pero cuyos ojos, muy humanos, la cámara se complace en enfocar para despistar al personal. Porque claro, se trata de saber quién es el vecino del pueblecito medieval que se dedica a matar y morder a los lugareños. La aparición estelar del gran Gary Oldman, envestido de "sacerdote" secular matador de hombres-lobo, con uñas de plata y todo, acompañado de una parafernalia inquisitorial de soldados y máquina de tortura incluída, no nos hace olvidar para nada al Drácula qué él bordó bajo la ordenes de Coppola. Aquí se limita a hacer de Gary Oldman, tan desmadrado como en "El cuarto elemento", junto a Bruce Willis.

La trama amorosa es poco convincente y apenas da para una escena de fundidos y vagorosos desencuadres que pasaría la censura de la catequesis de antaño, pero todo ello con aires  tan "fashion" que encantará al joven  público al que va destinado.

La vuelta de tuerca argumental nos viene dada por la evidente conexión familiar entre la bestia y la angelical Caperucita. El empeño de la directora de hacernos sospechar de todos los que rodean a la rubia protagonista, ¿ya había escrito "angelical"? da lugar a alguna secuencia demasiado manipulada, pero al fin, " The winner is...", bueno, eso no lo cuento, todo el mundo tiene que ganarse las habichuelas.

La tétrica aldea, las oscuridades, los hachones encendidos, los barridos de caperuci-poster.jpguna cámara contagiada por el histerismo de los protagonistas y los comportamientos de los lugareños ante el terror, no mejoran en absoluto una versión anterior - y esta realmente buena- que se llamó "En compañía de lobos" de Neil Jordan, donde la famosa lectura psicoanalítica del cuento llega a todo su esplendor. En la que nos ocupa, la relación de los dos protagonistas tiene el amilbarado y represivo tono romántico de los lánguidos vampiros adolescentes que infestan el cine teenagers.

Sin embargo no todo es rechazable, la amenaza y presión del mundo femenino de la aldea, entre la brujería y el despertar al sexo, el acecho masculino, las delaciones y la represión inquisitorial, sí que forman un endogámico ambiente cerrado y amenazador en la película. Y esto está bien logrado, como una referencia velada a las brujas de Salem de Arthur Miller y las tres damas oscuras de Eastwick que se disputan el amor del diablo Jack Nicholson, según la novela de Updicke. Un poquito del sentido del humor y la parodia de ésta última hubiera convertido "Caperucita" en una película de otro nivel.

No se pierdan la referencia incestuosa entre lineas (psicoanalítica) del final y olviden cuanto antes, o mejor ríanse, con la mejor escena de humor -involuntario- de la película: el recitado aquél de "abuelita qué ojos tan grandes tienes", etc.)

Pero en fin, eso es lo que hay.

 

 

Compartir este post
Repost0
18 abril 2011 1 18 /04 /abril /2011 18:34

Mi artículo número 100 en este blog quiero dedicarlo al teatro de aficionados. Es un homenaje al hombre que escribe, al que lee, al que imagina historias que todos conocemos y que casi siempre nos sorprenden, a la fiesta de la cultura y la humanidad que se produce cuando un grupo de personas  se reúne para compartir las actuaciones de otras personas que, generalmente tratan sobre los mismos que los contemplan, más o menos. Una convención que está enraizada en la ontogénesis humana. Ah, y gracias por acompañarme durante estos meses. Y ahora, vamos a la función...

 

Un hombre y una mujer quedan aislados en un tejado durante una inundación. Sin embargo no se trata de una coincidencia dramática, hay una cierta intencionalidad en aprovechar las circunstancias para estar juntos, por parte de uno de ellos. Durante unas, muchas, horas, una noche entera, hablarán, empezarán a desvelarse algunos misterios impensables, anécdotas reales, dolorosas, ficticias, banales, mientras esperan que venga alguien a socorrerlos. Ese es el argumento de "Yo no sé de cuentos alegres", la obra que la compañía de teatro independiente "Liquidación por derribo" ofrece unos días a un público variopinto, peculiar, bastante entregado en una afición pura hacia el teatro, en un escenario improvisado en una vieja nave de un antigua fábrica del barrio de Gracia.cuen_0.jpg

Son dos actores sobre un escenario desnudo, en el centro de la sala, rodeados en estrecha vecindad por los espectadores, un público que no llega al centenar de personas, como una ceremonia litúrgica laica, de complicidad cultural, de afición simple y cálida a esa ancestral fiesta de la imaginación humana que es el hecho teatral en su más genuina pureza. Un hombre, Miquel Mozos, y una mujer, Ángeles Brun, que charlan, se enfadan, se emocionan, tienen miedo, sospechas, atracción, ternura, rebeldía, agresividad, todo ello cercanos al público que contempla casi tocándolos de qué fibra emocional vibran en ese momento los actores y comprueban la autenticidad del menor, el más minimo gesto o temblor, la mirada más íntima, incluso el fallo de vocalización, el mínimo despiste de la actriz porque alguien se ha movido bruscamente, la duda del actor al empezar un gesto prematuro, los defectos de la voz, un cierto segundo de impostación en un gemido o en un exabrupto.La mayoría de los actores y actrices que conozco han pasado por estos escenarios escuetos, rodeados de un público fraternal e inmediato, que respira junto a ellos y que comparte casi el mismo aire, parecida emoción, el milagro que une por poco mas de una hora a todos estos seres humanos en una convención genial que nació cuando el hombre habitaba aún las cavernas y pintaba en sus paredes y asistía  a la luz de las antorchas a las representaciones de acciones familiares, como la caza, el merodeo o las acechanzas de los depredadores.

Aquí, en el escenario de la fábrica, Miquel y Ángeles viven la particular historia de encuentro y desencuentro de una pareja joven sometida a unas circunstancias alienantes y dramáticas. En esa forzada intimidad se desgranan historias y miedos, desencuentros y esperanzas y el oscuro y trágico secreto que el hombre esconde en su corazón infantil y le ha envenenado la vida. Ese secreto que parece alcanzar el perdón con la confesión forzada por ella, será seguramente la clave de un final abierto que el espectador debe elaborar.

Quizá sea el momento menos logrado técnicamente por esa excelente pareja de actores, cuando la insistencia de ella en saber provoca un estallido en él y un desvelamiento obligado que generará una dinámica aparentemente de entrega amorosa. Y el mejor, para mi desde luego, es cuando él le ruega a su forzada compañera que le cuente un cuento, aunque no sea alegre. Y ella, Scherezade, tierna y hábil,  narra una historia surgida de las mil y una noches del imaginario amoroso y sentimental de la especie.

De todas formas el desgaste emocional de tanta presencia intensa ante lo que ocurre, ese estar tanto tiempo en el ojo del huracán, rodeados de espectadores atrapados por la dinámica de la historia (que muy pocas veces desfallece), mantiene un ritmo continuo de tensión, atemperado por cuatro fundidos en negro en diferentes momentos para lograr la ilusión de un paso del tiempo distinto al real que vivimos todos los que estamos bajo ese techo, público y actores.

Gustó la historia aunque desconcertó a algunos el final. Supongo que luego, en ese momento magnifico en que se produce la reelaboración de lo visto con lo intuido, lo imaginado y lo comprendido, esos momentos de charlas intimas entre parejas, entre amigos o en la soledad del espectador solitario consigo mismo, se apuntarían más finales y quizá alguno sea el que imaginó el autor de la pieza, Carles Armengol.

Creo que la compañía "Liquidación por derribo", tienes haberes artísticos  suficientes como para no liquidar. No ahora. No por algún tiempo.

Compartir este post
Repost0

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens