Por favor, al fin un clásico de los nuestros. Nada más y nada menos que el gran Lope de Vega. Pero ha habido que ir a Madrid para, en el teatro Alcázar, en plena calle Alcalá, por donde paseaban las modistillas y las manolas hace casi doscientos años, ver "El castigo sin venganza", no de las mejores de Lope, pero plena del saber hacer y los guiños magistrales del gran dramaturgo que, en muchas de sus obras, roza la perfección dramática y humana del gran monarca del teatro, el enorme William, el irrepetible Shakespeare.
Esta es, precisamente, una de las obras mas shakesperianas de Lope. La localización italiana, tan cara a WS, el dibujo de los personajes, las luchas íntimas, atromentadas y constantes, las dicotomías éticas trascendentales entre lo que marca la norma, la ley, el honor y lo que provoca el deseo. No hay fuerza ciega del destino, grandes casualidades o eventos extraordinarios. Todo aqui es a nivel humano, elemental, sencillo, lineal, cotidiano, no más lejos de la propia piel, aunque se desarrolle entre la nobleza de Ferrara y sea su máxima autoridad, el Duque, uno de los protagonistas.
El "Castigo" fue compuesta por Lope en 1631, en uno de sus últimos años de vida --murió en 1635--, cuando frisaba los 68 años de edad y ya podía presumir de una dilatada y brillante carrera como dramaturgo y comediógrafo. Fue calificado por Cervantes como Fénix de los ingenios y Monstruo de la Naturaleza . Fue sin duda el motor de cambio y renovación del teatro español, convirtiéndolo en un fenómeno cultural de masas. Es la figura máxima del teatro barroco español, superior a Tirso y a Calderón y sólo superado en el apartado novelesco por otro "monstruo", su amigo y rival Miguel de Cervantes. El conjunto de su obra causa asombro, admiración y respeto. Más de 3000 sonetos, tres novelas largas y cuatro novelas cortas, nueve epopeyas, tres poemas didácticos, más de 1800 comedias, lo convierten en el más prolífico de los autores españoles de todas las épocas y de los primeros en calidad pues su maestría le sitúa en uno de los primeros lugares del Olimpo teatral europeo (lástima que tal riqueza no se cuide más y se haga conocer en su propio país, el nuestro). Si fuera inglés o francés tendríamos convertido a Lope en un icono mundial. En España se ignora a nuestros mejores "profetas" literarios (si es que no se les lapida y entierra). Su vida fue también digna de una novela (y de una película que, por cierto, ha pasado sin pena ni gloria).
Pero volvamos al "Castigo". El duque de Ferrara decide dejar atrás sus licenciosas experiencias y francachelas amorosas de juventud ya que se hace mayor y se plantea su sucesión. Hay que sentar la cabeza y cuando le comunican que no se aceptará en Ferrara que le suceda su hijo bastardo, el conde Federico, al que ama con intensidad, decide casarse y tratar de engendrar un hijo legitimo que herede su titulo y su poder. El conde se siente lógicamente humillado pero acepta mal que bien la situación. Su padre decide casarse con una joven noble de Mantua, Cassandra y encarga a su hijo que vaya a recibirla a las afueras de Ferrara. Alli Federico conoce a Cassandra y hay un flechazo instántaneo entre ambos, que el conde refrena con violencia hacia si mismo y entra en un martirio constante desgarrado entre el deber filial, el amor y respeto a su padre y la pasión enloquecida hacia su madrastra (que ésta corresponde y también refrena). Pero la conviencia cotidiana y la salida del Duque a Roma para luchar por el Papa, dejan el escenario libre para los enamorados que acaban cediendo a la pasión y haciéndose amantes.
Los versos que muestran la desesperación y las dudas del Conde frente a su pasión por Cassandra son de los más hermosos, complejos y fascinantes que se pueden leer en Lope, donde se reflejan las contradicciones y enfrentamientos entre el deber filial, el respeto al honor paterno y a las leyes de la Iglesia, el propio calvario personal que lleva al conde hacia la desesperacion y el anhelo de la muerte y la pasión del cuerpo y la mente hacia la mujer que simboliza a la madre.
No voy a desvelar la resolución, pues va implicita en el título, ese castigo que debe evitar parecerse a una venganza, con lo que Lope da un golpe de timón y hace que el Duque cambie el motivo del castigo, del adulterio e incesto a un crimen político por persona interpuesta, logrando castigar y disfrazar el castigo para que no se descubra la venganza.
Dirigida por Ernesto Arias e interpretada por Alicia Garau, Mario Vedoya (que compone un conde pasionado y lleno de dudas y sufimiento, al que hacen bueno los magnificos versos de Lope) y Bruno Ciordia como el Duque de Ferrara, austero y desgarrado por su amor al hijo y el deseo de vengar su honor mancillado, consigue correctos niveles de interpretación, con un decorado minimalista y una acción nerviosa y trepidante.
"Castigo sin venganza" ha sido realizada por la Compañía Rakatá, un Proyecto teatral empeñado en la difusión de los textos del siglo de Oro. Siete años lleva estos beneméritos profesionales presentando obras de los dramaturgos de ese siglo dorado que apenas recordamos en estos tiempos y que deberíamos recuperar para gozo de todos. Señores no confundamos las cosas: el patrimonio cultural español es patrimonio de todo el país, aunque aqui hablemos catalán. Y Lope es patrimonio de la humanidad. Recuperémoslo aquí en Cataluña. No hay que confundir churras con merinas, ni es en desdoro de lo catalán que nuestros conciudadanos conozcan a los grandes autores de nuestro teatro clásico. Lo demás es cortedad de miras y miopía cultural.
Comenta este artículo …
Tras los éxitos populares cosechados con "Piratas del Caribe" (y la renovación del género sobre todo con la primera parte de la trilogía), Gore Verbinski se atreve con los dibujos animados y lo hace con su enorme creatividad fabricando un producto de una frescura, ritmo, seducción e innovación considerables, "Rango".
La comedia francesa clásica ataca de nuevo. Vamos la versión contemporánea de ese subgénero nacional, tan reconocible. "Cena de amigos" (Le code a changé, 2009. El titulo original hace referencia a que el código de entrada al piso donde se inicia la acción ha cambiado ), dirigida por Danièle Thompson, bajo guión de esta señora y su hijo, e interpretación de entre otros el incombustible Dany Boon (el de "Bienvenidos al Norte") con su geografía gestual en pleno funcionamiento y una Emmanuelle Seigner, menos perturbadora fisicamente que cuando la dirige su marido Roman Polanski, junto a un plantel de co-secundarios muy en la linea de la comedia gala.
Carlos Iglesias, director y actor o, mejor, actor y director, es el artífice de "Ispansi" (españoles, en ruso) que interpreta junto a una actriz irregular pero voluntariosa, Esther Regina, y un elenco de actores algunos no en sus mejores momentos seguramente y sujetos a los estereotipos que Iglesias ha querido imponer a su narración.
En la editorial De Bolsillo podéis encontrar esta obra. "El fin es mi principio", una conmovedora muestra de que las memorias personales a veces son una revelación y un placer. Pero en esta ocasión voy a hablar primero de su versión cinematográfica. Dirigida por Jo Baier e interpretada por el gran Bruno Ganz (el ángel que sobrevolaba Berlín de la postguerra en el clásico de Will Wenders o el alemán con un "amigo americano" en la primera versión para el cine de la célebre novela de Patricia Higsmith o el enfermo y patético Hitler de "El hundimiento") que va ganando fuerza expresiva con los años, la película, una coproducción italo-alemana, te atrae y fascina desde el principio.
Resulta una enorme osadía que Joe Johnston, relacionado con películas como "En busca del arca perdida" y "Rocketeer" (una deliciosa versión de un superhéroe sin efectos especiales y mucho humor irónico), se haya atrevido a sacar a la palestra del cine mundial a un "Capitán América" símbolo poco simpático de una época y una manera de entender la política que ya están obsoletas. Es este un comic nacido en 1941, creado por Joe Simon y Jack Kirby, que ha vivido una muy larga vida entre las viñetas de los comics de Marvel, la televisión y el cine. Su primer número mostraba en la portada al C.A. asestando un puñetazo al mismísimo Hitler (y esto meses antes de que Estados Unidos entrara en la guerra mundial).
O rabos de lagartija, en este caso. El dragón no pasa de lagartija timorata y huidiza. Como timorato y huidizo parece ser el personaje de cuya hagiografía se ha ocupado el casi siempre interesante Roland Joffé (ver "La misión" sobre las estancias jesuitas en America Latina, con unos soberbios De Niro y Jeremy Irons en los papeles principales), es decir el inefable Josemaría Escrivá de Balaguer, el santificado fundador del Opus Dei.
película de fondo politico-histórico.
Magnífica muestra de cine argentino de auténtica calidad, una cuidadísima estética y un guión perfecto, más dos intérpretes principales en estado de gracia, el soberbio Daniel Araoz como vecino macarrete, de físico y maneras amenazadoras y el contenido Rafael Spregelburg, como diseñador de éxito, prepotente y timorato, con la ética personal carcomida por el estatus, el prestigio y la presunción.
Hanna (Saoirse Ronan) una chica de 14 años, de una inquietante belleza albina, de ojos desasosegadamente azules, caza en las frias tierras polares de Finlandia. Le vemos acertar a un venado en pleno corazón con una flecha. De pronto es agredida por un hombre y ella se defiende con pericia y bravura. Es una joven muy entrenada, eficaz en su automatismo asesino, una soldado casi perfecta a la que su padre (Eric Bana, el hombre que la acecha continuamente) entrena con suma dureza en cualquier momento, en cualquier lugar, evitando cuidadosamente que la niña ceda a la ternura o a los sentimientos.
Pobre Blanche Du Bois, con su miserable y patética vida, prendida de los sueños de una grandeza imaginaria, paloma herida en un vuelo improbable, entre la exigencia de su sensualidad desbordada y la decadencia no aceptada de su cuerpo anclado en la juventud como una quimera imposible. Nuevamente el personaje complejo y castigado de Blanche pisa los escenarios, donde se debate con la trágica convicción de un payaso que se agita en la escena, entre el ruido y la furia y el miedo.
