Un lleno espectacular en el renovado coliseo de la Rambla. Con un "Percy", el amante juvenil de la reina, de estreno riguroso: en lugar de Josep Bros, enfermo, el alemán Gregory Kunde, debutante en el Liceo y dotado de una voz magnífica, bien timbrada y modulada en su potencia y en su ejecución. En el escenario, escenografía escueta y compleja con paneles televisivos y un juego de superficies de listones de madera deslizantes muy efectivos en su aparente simpleza y su belleza seca y recatada. Rafael Lladó, el escenógrafo, ha sugerido un ambiente poliformal que apoya el drama y los movimientos de cantantes y coro con la serena efectividad de un escenario zen, en el que primero sorprenden y al final convencen los figurantes con cabeza de cuervo (omnipresentes en la Torre de Londres, escenario del segundo acto)
Ver la Anna Bolena de Gaetano Donizetti (estrenada en 1830 y con el honor añadido de ser la ópera que inaugura el Gran teatro del Liceo el 17 de abril de 1847) es un placer casi absoluto. Hasta el concierto habitual de toses y ruidos del respetable pareció desaparecer ante el despliegue musical y visual que se desarrolla durante los dos actos divididos por el tradicional y excesivo intermedio (treinta minutos). En total más de tres horas de repaso a lo mejor del bel canto, concertantes, árias, dúos...y en el escenario una Edita Gruberova insuperable, en estado de gracia, como Anna y la magnífica Elina Garança, con su voz plena, de ecos aterciopelados en el rol complementario y complejo de la Seymour, amiga y rival de la reina.
Aunque el libretista de Donizetti hizo su particular versión romántica de la historia de aquellos revueltos tiempos de la Reforma inglesa y la separación de la Iglesia de Inglaterra de la de Roma y sobre todo del papel importantísimo de la reina en todo ello, uno perdona las licencias literarias por mor de la excelencia musical y dramática. La joven Seymour no es una simple rival, es una criatura compleja, una mujer enamorada y también arrepentida, compasiva y realista. Pero es en la figura de Anna donde el libretista se toma más licencias: aqui es una figura romántica, trágica, apasionada e inteligente.
En la historia, la Bolena es una de las figuras más grandes del mundo femenino de todos los tiempos. La madre de Isabel I, la longeva gran reina inglesa, fue la líder e instigadora de la Reforma, la "primera mártir" de la cultura protestante, inteligente, culta, hábil, con un poder que igualaba en ocasiones al del mismisimo Enrique VIII, manipuladora secreta, hábil diplomática...Su condena a la decapitacion por espada en la Torre de Londres por acusaciones de adulterio, incesto y traición (nunca demostradas) dejó la puerta abierta para que el rey se casara con Juana Seymour y permitió el juego político de alto alcance que manejaba el canciller del rey Thomas Cronwell, en busca de la hegemonía de Inglaterra en Europa.
Y volviendo a la ópera, una nota más: éxito formidable del elenco en particular de la Gruberova, la espléndida Garança y el alemán Kunde, sin olvidar a un poderoso Carlo Colombara como Enrique VIII. Inolvidables.
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según el talante, la biografia y la formación de cada cual: a unos les excita la risa, a los otros la reflexión, a los allá la sonrisa comprensiva y a los de acá un estado jocoso y emocional donde todo es posible.
El amigo Joan Bosch se ha lanzado a un reto espectacular: mostrarnos cómo el campeón de los racionalistas, el hombre que elevó la observación minuciosa y el control de las emociones a un dogma de vida, el violinista que usaba la música como una droga paliativa y la cocaína como una manera de evasión hacia el aturdimiento, el detective profundamente inglés que jamás pronunció la frase "elemental, querido Watson", el misógino que sólo amó a una mujer que le superaba en astucia y siempre oponía defensas ciclópeas ante el sexo llamado débil, el gran, enorme, imperecedero Sherlock Holmes, uno de los pocos personajes de ficción que resucitó por imposición de los lectores sobre su creador Arthur Conan Doyle, que es más conocido que su autor y dispone de un museo en su londinense hogar "real" en Baker Street, visitado respetuosamente por todos los fanáticos de sus aventuras que son legión y entre los que me cuento... para finalizar, ese paradigma de los detectives, escondía en su corazón de tinta y papel la sabiduría espiritual de un maestro.
esencia del personaje, dirigida por Guy Ritchie, a las decenas de escritores que han recreado a Holmes y su mundo en novelas, relatos y pastiches (incluido algunos españoles, de grata memoria).