Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
6 febrero 2022 7 06 /02 /febrero /2022 10:09

Julian Barnes es uno de los autores británicos de la brillante generación de la segunda mitad del siglo XX que junto a Amis, Le Carré, Mc Ewan, Graham Switz y algunos otros, han invadido nuestra bibliotecas y nuestra pasión de lectores. Le descubrí con "El loro de Flaubert", una cáustica e irreverente fórmula de ensayo literario crítico, con la ironía de Sterne y la mala uva de Swift (Jonathan), después vendrían, entre otras, "El sentido de un final"  divertido y patético análisis del miedo a morir y la soberbia "Arthur & George" sobre un episodio real en la vida de sir Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes.

En este libro que nos ocupa, Barnes se supera a sí mismo y entabla una suerte de relato personal de búsqueda de la urdimbre histórica en torno a una figura real del siglo XIX, el doctor Pozzi, amigo y médico de las grandes celebridades sociales, artisticas, literarias y científicas y un ilustre desconocido en nuestros tiempos, excepto por una razón, haber sido pintado por John Singer Sargent, uno de los grandes retratistas de la época, en una obra llamada "El hombre de la bata roja".

Hemos de llegar a las dos terceras partes del libro (página 189), para que Barnes nos cuente el por qué de su elección de protagonista: "Mi primer encuentro con el doctor Pozzi, ocurrió por medio de la formidable imagen de Sargent. La etiqueta del cuadro me informó de que era ginecólogo. No me había topado con él en las lecturas sobre el XIX francés. Después leí en una revista de arte que no sólo fue el padre de la ginecología francesa sino también un 'incorregible adicto al sexo que habitualmente intentaba seducir a sus pacientes femeninas'. Barnes no acepta ese juicio y comienza a investigar al doctor Pozi del cual "no existe ni una sola queja formulada por ninguna mujer contra él. Ni una reclamación judicial, ni un escándalo" Barnes hace un asombroso escrutinio de diarios de la época y libros de gente famosa dada al chismorreo (el "Journal" de Edmond de Goncourt, el célebre editor, por ejemplo, sólo habla de débiles pruebas de posibles devaneos. Y, se pregunta: "¿con que autoridad lo juzgamos?".  Y a partir de ese punto el libro es un apasionado viaje por los amigos de Pozi, los hallazgos médicos y práctica profesional de calidad más que superior, su amor a las mujeres y su vida familiar, su proverbial discreción ( la actriz Sarah Bernhardt, amante suya durante medio siglo, ni lo menciona en sus memorias). Como escribe Barnes: "las biografías son un conjunto de agujeros atados con una cuerda y en ninguna parte eso es más evidente que en la vida sexual y amorosa".

Barnes es un maestro consumado en este tipo de trabajos imbricados en la historia, en personajes reales. Logra hacernos atractivo el largo rodeo, las investigaciones y los hallazgos en torno a la época y las celebridades que rodearon al médico francés, jefe y compañero del padre de Proust. Ya desde el mismo comienzo del libro: "Un príncipe, un conde y un plebeyo, franceses los tres, llegaron a Londres en 1885 a la busca de "adquisiciones intelectuales y decorativas". Los dos aristócratas eran homosexuales o, como se decía entonces, "de tendencias helénicas". El plebeyo, doctor y reconocido coleccionista de amantes femeninas. Y portaban una carta de recomendación de uno de los mayores pintores de su tiempo, John Singer Sargent, que les permitió ser recibidos nada menos que por el escritor Henry James que ejerció de cicerone por la megalópolis inglesa. ¿Sus nombres? El príncipe Edmond de Polignac, el conde Robert de Montesquieu (bien conocido por los lectores de Proust) y el doctor de apellido italiano Samuel Jean Pozzi. El hombre de la bata roja."

Con Barnes vivimos una época en la que se desarrolla el juicio al militar francés judío Dreyffus, el "caso" que dividiría al país, la condena a Oscar Wilde, el comienzo de la publicación de la saga de Proust y comienza a perfilarse el escenario que daría lugar a la Gran Guerra, el horror de la I Guerra Mundial, mientras se vive la "decadente, vertiginosa, violenta, narcisista y neurótica". Belle Épocque",  En resumen, un libro muy recomendable, no sólo para admiradores de Barnes, sino para los interesados en conocer una época extinta e irrepetible, y una persona, de gran talento y valía, ignorada por la posteridad, el doctor Pozzi, al que  nuestro escritor considera "una especie de héroe", argumentando su opinión de forma convincente.

FICHA: EL HOMBRE DE LA BATA ROJA.- Julian Barnes. Trad. Jaime Zulaika. Ed. Anagrama.302 págs.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Compartir este post
Repost0

Comentarios

Présentation

  • : El blog de diariodemimochila.over-blog.es
  • : Ventana abierta al mundo de la cultura en general, de los libros en particular, mas un poco de filosofía, otra pizca de psicología y psicoanálisis, unas notas de cine o teatro y, para desengrasar, rutas senderistas y subidas montañeras.
  • Contacto

Recherche

Liens