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28 junio 2018 4 28 /06 /junio /2018 09:10

Hace unos días hablábamos en este blog de un excelente libro, "La Viena de Wittgenstein" en el que se dilucidaba la importancia del "zeitgeist" (ambiente sociocultural propio de una época y un lugar determinados) de la Viena finisecular de los Hausburgos. De pasada citamos a Zweig que conoció, disfrutó y comenzó su brillante carrera en la sociedad vienesa en aquellos años, aunque su éxito se disparó en la Europa de entreguerras.

"El mundo de ayer", subtitulada "Memorias de un europeo", más que una obra autobiográfica como se estima generalmente, son unas memorias, bastante discretas en el plano privado y sentimental del autor, en las que Zweig se explaya en el recuerdo de un mundo perdido y de sus valores y principios, el de la alta burguesía judía vienesa en los años anteriores a la I guerra mundial y después en el pequeño y engañoso respiro entreguerras. Nuestro autor escribe un extraordinario documento nostálgico y luego doloroso y crítico, sobre los cambios del mundo y concretamente de Europa  en la primera mitad del siglo XX. Aterrorizado por las victorias depredadoras de los nazis en Alemania y de los fascistas en Italia y España, y por el fin de una manera de entender la cultura y un estilo de vida basado en la confianza, la cultura y el "safety first",  se suicidó poco después de escribir este libro en sus últimos años de exilio (1939-1941), el 22 de febrero de 1942 en Petrópolis (Brasil) y  fue publicado póstumamente por una editorial sueca.

El libro acaba con una frase premonitoria: "El sol brillaba con plenitud y fuerza...mientras regresaba a casa, de pronto observé mi sombra ante mí, del mismo modo que veía la sombra de la otra guerra detrás de la actual. Durante todo este tiempo, aquella sombra ya no se ha apartado de mí: se cernía sobre mis pensamientos noche y día; quizá su oscuro contorno se proyecta también sobre muchas páginas de este libro". Esa sombra hace de la lectura del libro un estremecedor y patético documento de un hombre derribado junto a todo lo que valoraba, pero al mismo tiempo una profunda reflexión sobre la necesidad de superar los nacionalismos ("la peor de todas las pestes: envenena la flor de nuestra cultura europea"), de integrar las diferencias, de unirse bajo una bandera de paz, cultura, concordia y colaboración: "un mundo ordenado, con estratos bien definidos y transiciones serenas, un mundo sin odio", semejante al mundo de su juventud que creía que "el progreso técnico debía ir seguido necesariamente de un progreso moral igual de veloz!".

En cambio Zweig gime por su generación y se pregunta "¿qué no hemos visto, no hemos sufrido, no hemos vivido? Hemos recorrido de cabo a rabo el catálogo de todas las calamidades imaginables (y eso que aún no hemos llegado a la última página)" Y con terrible sencillez dice "He sido homenajeado y marginado, libre y privado de libertad, rico y pobre...por mi vida han galopado todos los corceles amarillentos del Apocalipsis, la revolución y el hambre, la inflación y el terror, las epidemias y el exilio...". Y termina con “Si los perseguidos y expulsados hemos tenido que aprender un arte nuevo, desconocido, ha sido el de saberse despedir de todo aquello que en otros tiempos había sido nuestro orgullo y nuestro amor”.

La llegada  de Hitler al poder le convirtió de ser el escritor más conocido y venerado en su país y en toda Europa, en un autor prohibido, vilipendiado y quemados sus libros en las hogueras nazis. Sus libros desaparecieron de las bibliotecas y era un delito venderlos en cualquier librería. El exilio se impuso como una cuestión de supervivencia, pero el odio nazi parecía perseguirle por donde fuera: Londres, Argentina y luego Brasil. En el prefacio del libro Zweig se queja de no tener ninguno de sus libros o documentos a su disposición para escribir "El mundo de ayer". Debía fiarlo todo a su memoria. "Tres veces me han arrebatado la casa y la existencia, me han separado de mi vida anterior y de mi pasado, me han arrojado al vacío, en ese no sé adónde ir, que ya me resulta tan familiar".  Y todo eso por ser judío, además de escritor, austríaco, humanista, pacifista y europeísta.

Después de acabar la II Guerra mundial, Zweig fue relegado al desván de los escritores "decimonónicos", apartado por los nuevos valores y la nueva manera de entender la narrativa (Joyce, Faulkner, Mann, Hemingway). Sin embargo la enorme lucidez, la honestidad y la claridad, la sencillez y la fuerza y precisión, el ritmo ágil e intenso de la prosa de Zweig comenzaron de nuevo a valorarse a finales del pasado siglo para volver a primera fila en este que vivimos, con total merecimiento (como ocurrió con escritores semejantes a Zweig, Sándor Marai por ejemplo).

Este libro que hoy les recomiendo fue publicado por la misma editorial, Acantilado, en 2002 (junto con el resto de su obra en ediciones sucesivas) y el volumen en el que trabajo es la vigesimotercera reimpresión con fecha de noviembre de 2017.  

No dejen de leerlo. Es una fuente de placer ver una inteligencia tan despierta recorriendo el mundo que fue y meditando sobre el mundo que debería ser mientras sufre el mundo que es. Algunas de sus observaciones son sugerentes y originales, como cuando trata de demostrar que el verdadero objetivo de los judíos europeos no era enriquecerse, sino “ascender al mundo del espíritu”. Lo cual se demuestra con que los hijos de familias judías más adineradas rechazaban hacerse cargo de los bancos, fábricas y negocios de sus padres, pues deseaban dedicarse a la poesía, el arte, la música o la filosofía. “No se debe a una casualidad el que un lord Rothschild llegara a ser ornitólogo, un Warburg, historiador del arte, un Cassirer, filósofo, y un Sassoon, poeta", y añadiríamos a Wittgenstein a la lista. Su canto de amor y admiración a la Viena que él conoció y vivió es asombroso: “Era magnífico vivir allí, en esa ciudad que acogía todo lo extranjero con hospitalidad y se le entregaba de buen grado; era lo más natural disfrutar de la vida en su aire ligero y, como París, impregnado de alegría”. Y la burguesía judía era el principal sustento del arte, el teatro, los libros, la cultura en general. No es sorprendente que en el siglo XX surgieran figuras como Gustav Mahler, Schönberg, Hofmannsthal, Schnitzler, Max Reinhardt y Sigmund Freud, y Ludwig Wittgenstein todos judíos.

Estudios (no muy apreciados por Zweig) desde la escuela a la Universidad, viajes (París, de la mano de Rilke)” y luego toda Europa, primeros libros con un éxito moderado, una colección de manuscritos autógrafos de grandes escritores y compositores, amistades con figuras como Romain Rolland...y la primera guerra que apagará su idealismo romántico y aumentará su fervor pacifista... precariedad en la postguerra pero después, inusitadamente, el éxito. Pero un éxito enorme, de proporciones colosales. Después vendría Hitler...y el fin.

FICHA

EL MUNDO DE AYER.- Memorias de un europeo.- Stefan Zweig.- Trad. J. Fontcuberta y A. Orzeszek.-Ed Acantilado.546 págs. ISBN 9788495359490

 

 


 

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26 junio 2018 2 26 /06 /junio /2018 09:18

Sesenta y dos años tenía uno de los más significados (y difíciles) filósofos nacidos a caballo entre los siglos XIX y XX, el austríaco Ludwig Wittgenstein, cuando murió en Cambridge debido a una gripe mal tratada. Su originalidad corre pareja con su influencia en la marcha de la filosofía, la ciencia y la lingüística hasta hoy en día donde sus proposiciones y hallazgos (y dudas y problemas planteados, pero no resueltos) aún forman parte del bagaje cultural dinámico de nuestra época. Su obra capital, el "Tractatus lógico-Philosophicus"  es una de las claves básicas para entender la situación actual de la relación entre la filosofía y la ciencia, dentro del pensamiento racionalista-lógico que forma parte del paradigma del pensamiento vigente.

La formación de W. es científica (ingeniería y arquitectura) y volcada en la epistemología y la linguística (bajo la dirección de Bertrand Russell en Cambridge). Pero justamente lo que interesa al lector de este libro es el "zeitgeist" (ambiente sociocultural propio de una determinada época y en un lugar determinado) vienés que formó y fundamentó no solo la obra de W. sino su propia existencia (con los saltos habidos entre el "Tractatus" y sus dos obras posteriores "Investigaciones filosóficas" y "Notas sobre el fundamento de la matemática" (publicadas póstumamente en 1953 y 1956). El primero marca el "sello" de W. con la fuerza de una frase de Sócrates o un argumento de Descartes o Kant:  “El libro – escribe en el prefacio – trata de problemas filosóficos y muestra, según creo, que la formulación de los mismos se funda en la mala comprensión de la lógica de nuestro lenguaje. Todo el sentido del libro podría resumirse en las siguientes palabras: todo cuanto puede decirse se puede decir con claridad; y sobre aquello de lo que no se puede hablar, hay que guardar silencio”.

El largo camino del libro es esclarecedor y tiene un doble misión: por un lado nos muestran autores y movimientos, ideas y actitudes filosóficas o psicológicas que de alguna forma nos ayudan a comprender lo que Wittgenstein nos trataba de mostrar ya que le inspiraban y al mismo tiempo ello nos permite que sepamos cómo la música, la pintura y el pensamiento de la Viena de aquellos tiempos se enriquecía con las aportaciones de W. O como nos dicen los autores en el libro: “Los productos culturales del ambiente kakanio tenían en común ciertos aspectos característicos que hablan y pueden arrojar luz sobre el contexto social, político y ético de su producción” . El propio W. afirma en "Cultura y valor" "no haber tenido una idea original y haber desarrollado su filosofía a través de hombres (del Circulo vienés y aledaños) como Loos, Kraus, Weininger, Boltzman, Hertz, Schopenhauer, Spengler, Gottlob Frege, Rusell, Piero Srakka", aunque W. deja fuera del tintero a Nietzche (que como bien escribe Isidoro Reguera, "el ánimo nietzscheano que más cerca o al menos tanto como el de esos diez grandes pensadores de los que hablan los autores de este libro.

En lo estructural, el libro, dividido en nueve partes (junto a un prólogo de Carla Carmona, la excelente introducción del especialista en W. Isidoro Reguera, una nota de Allan Janik, la bibliografía y el índice onomástico) hacen de este libro una joya para entender no sólo las interacciones entre el W. filósofo y su obra con el temperamento y las actitudes y comportamientos del W. persona, sino la influencia de la sociedad y la política de ese momento histórico: La descomposición del imperio austro-húngaro, radicalizado brutalmente por la Primera Guerra Mundial. Y el papel que las ideas científicas, filosóficas y artísticas, de las actitudes éticas tendrían en el fin de una manera de entender la vida y la sociedad para dejar campo libre al caos tenebroso del siglo  XX.

En el prodigioso caldo de cultivo de las ideas que fluían por aquella sociedad se sumerge ese individuo  inteligente y refinado para producir su obra: en el fin de siglo vienés nacieron gran parte de los movimientos culturales e intelectuales que han conformado la historia de Europa del siglo XX.  Desde Karl Kraus: " el laboratorio de investigación para la destrucción del mundo", al sionismo/nazismo, Freud y su Psicoanálisis, Schönberg y la música atonal... todo bullendo en un estado de orden policial, la Viena de los Habsburgo, donde todos los ciudadanos eran iguales, pero no todos eran ciudadanos, bajo una censura rígida y operativa que imponía el principio: o eres del los mío o eres un enemigo a exterminar. Una sociedad `patriarcal, burguesa, estrictamente organizada en el sistema de clases, con un general  rechazo a toda conducta  o idea que se saliera lo más mínimo de las severas reglas de educación y conducta severamente reprimida. Y, naturalmente, esto se aplicaba a las relaciones sociales, pero sobre todo, de una forma hipócrita y mezquina, al sexo. Como escribió Stefan Zweig, "Viena era una sociedad enteramente preocupada por el sexo, pero nunca se hablaba o discutía sobre esa actividad tabú y pecaminosa, lo que generaba todo tipo de aberraciones cuidadosamente ocultas".
En ese ambiente surgen y triunfan ideas, tendencias y escuelas filosóficas y artísticas lanzadas al rechazo de lo escondido y vergonzante: el neo empirismo de Ernst Mach, el análisis de la representación por Kant y Schopenhauer, las alternativas éticas de Kierkergaard, la filosofía rompedora de Nietzche y las novelas revolucionarias de Tolstoi o Musil. Los filósofos llegan a la conclusión de que todos los problemas filosóficos son problemas relativos al lenguaje, auténtico supuesto creador de la realidad a través de las palabras...el terreno estaba propicio para W. Karl Kraus publica "Sexo y carácter" que constituye un símbolo de las tensiones intelectuales y morales del fin de siglo en que creció Wittgenstein.

En suma, un libro apasionante que fascinará por igual a lectores de historia como a los de filosofía. Y será una fuente de información (y gratificación) para el lector que pretende ampliar su visión de la cultura de este siglo.

 

FICHA

LA VIENA DE WITTGENSTEIN.- Allan Janik y Stephen Toulmin.- Ed. Athenaica. Trad. I.Gómez de Liaño.-Introd. Isidoro Reguera. 400 págs. ISBN 9788416230952

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16 junio 2018 6 16 /06 /junio /2018 08:51

Con el subtítutlo aclarativo pero muy ambicioso de "Ensayo sobre la vida humana", el profesor Josep Maria Esquirol, vuelve a darnos una prueba de su inteligencia, su lucidez y su indesmayable rigor filosófico. Aunque en esta ocasión Esquirol sacrifica un poco su claridad y justeza en aras de su búsqueda incesante de una mirada que aporte originalidad y una nomenclatura distinta, una voz propia y más eficaz en los temas que analiza. Apartándose, en todo caso, de esa moda reluctante a toda seriedad de libros de autoayuda, manuales oportunistas de filosofía en píldoras y la galaxia orientalista o pdesudocientifista, mal usada y peor dirigida, que abrió el zen, el yoga y el mindfulness (salvando algunos  libros y tratados de gran honestidad e información de los que hablamos a menudo aquí).

Ya en su ensayo anterior "La resistencia íntima. Ensayo de una filosofía de la proximidad" , que obtuvo el Premio Nacional de Ensayo en 2016 (y cuya reseña ya publicamos en estas páginas) decía yo "Desde que disfruté de su "El respeto o la mirada atenta" o de "El respirar de los días" no había gozado de una lectura tan gratificante sobre la filosofía de las pequeñas cosas, los sutiles gestos o la profundidad de lo cotidiano y lo aparentemente superficial. Y así de la semiótica de la mirada o de la esencia paradójica del tiempo, Esquirol entra en el cuidado de sí mismo, entendido no como una huida sino una dinámica que transforma la cotidianidad. En dicha obra Esquirol apostilla que  "el cobijo, el refugio y la identificación tienen la función de amparo ante los factores disolventes y erosionantes más basicos (intemperie, tiempo, vejez, enfermedad)"....y  para terminar con el todo, el sentimiento oceánico, el desierto y el lenguaje como amparo pero también con una metafisica del ayuntamiento, las situaciones límite y la condición humana que define como la "juntura" que une dos zonas, "el lugar donde lo superficial se hace profundo y lo profundo, superficial". Y acaba el libro con la reflexión: "El prójimo, la casa, la cotidianidad, la cura, son elementos de una filosofia de la proximidad que ha conocido la experiencia del nihilismo y de la intemperie..."

En su nuevo libro Esquirol sigue hurgando en torno al sentido  de la vida humana a través de las experiencias cotidianas, los "infinitivos esenciales" que son el vivir, el pensar y el amar. Después a partir de lo que llama "un repliegue del sentir" Esquirol supera el dualismo de razón y sentimiento para buscar una integración del logos (la razón) el lenguaje (la palabras) y el sentimiento como afección abierto al mundo que nos rodea y nos inquiere. No se trata de la nostalgia de un Paraíso (inexistente por imposible) sino de gestionar una "vida en las afueras",  basada firmemente en la conciencia de su finitud y en los límites de lo posible. Pero también en la conciencia precisa del papel de la generosidad humana (la bondad) y la fraternidad, sin las que es imposible vivir lo real (con referencias sesgadas y hábiles a San Francisco y a Nietzche con su Zaratustra: divertidas las diversas advocaciones a las vacas, su mirada siempre renovada y plácida, su rumiar y su "felicidad" inalcanzable). Comunidad frente a precariedad como oferta impresindible para la supervivencia, para llegar a ro mper ese desequilibro entre la maldad imperante y la bondad ocasional.

Hay un cierto optimismo en cifrar en la "penúltima bondad", en un idealizado "medio palmo más allá" el cambio de una situación vital, la nuestra de cada día, que presenta visos casi irremediables de agravamiento permanente. Como si la paz interior fuera algo episódico ante unas "afueras", el espacio donde aún lo valioso tiene algún valor, invadidas por una degeneración creciente e imparable. Quizá sea más efectiva la propuesta que Espirol repite a menudo: para vivir en las "afueras" en la intemperie, donde ahora vive el ser humano, se trata  de abirise y cuidar al otro, al prójimo como salvación del solipsismo de nuestra sociedad actual, de la palabra que se regala y cura, de la escucha paciente ("que reconcilia,sana y redime"), de la rumiación del mensaje y la actitud.

Me ha dejado satisfecho el diagnóstico que Esquirol hace de nuestra sociedad cuando asegura: "la hegemonía del conocimiento arrincona la experiencia del pensar, que está siendo sustituida por la divulgación mal digerida de conocimientos científicos o la digestión de falsos conocimientos científicos". Y añade los síntomas que vivimos cada vez más: "el compañerismo degenera en menosprecio, el mercado en mercantilismo, la democracia en populismo, la autoridad en autoritarismo, la comunicación en demagogia y el servicio en corrupción". Su puede decir más alto pero no más claro.

FICHA

LA PENÚLTIMA BONDAD.- Josep María Esquirol.- Ed Acantilado.-184 págs. ISBN 9788416748846

 

 

 

 

 

 

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9 junio 2018 6 09 /06 /junio /2018 07:54

Reconozco humildemente, pero con gran entusiasmo,  mi amor casi incondicional por los clásicos. Creo con firmeza que frecuentar los clásicos desde la infancia marca tu existencia con un sello de distinción y excelencia. Y no solo eso, te educa para tener una mejor vida, una vida buena, sin entorpecer en lo más mínimo el desarrollo de tus aficiones, trabajos y vocaciones técnicas de cualquier  tipo (como lo empiezan a practicar en culturas super tecnológicas, Corea del Sur, Europa nórdica y Japón, por ejemplo, donde se han percatado de que estaban descuidando el lado humanístico de la formación profesional, justo lo que nos hace personas).

Dicho esto, pasemos a Plutarco, ese escritor griego enquistado en la cultura romana (año 50 d.C.) que dejó a la posteridad los restos de una gran producción literaria, 22 tomos incluidos en "Las vidas paralelas" (donde trataba de establecer paralelismos entre grandes griegos de la historia y grandes figuras del Imperio romano) y 16 tratados éticos agrupados en la "Moralia" (en forma de diálogos -imitando a Platón- y diatribas -consejos y amonestaciones, proverbios y máximas- al estilo de Pirrón o Epicuro). Justamente la obra que hoy recomendamos, en versión de la editorial Siruela, recoge dos capítulos específicos de "Las obras morales y de costumbres", "Moralia" en una traducción realizada hace años para la Editorial Gredos.

Las obras rescatadas por Siruela son dos capítulos de "Moralia": "Cómo sacar provecho de los enemigos" y "Cómo distinguir a un adulador de un amigo". Evidentemente las reflexiones de Plutarco tienen mucho que ver con la época en que vivió (tiempos del emperador Trajano) y con las costumbres de la sociedad romana, pero sobre todo con un hecho incontrovertible: Plutarco pertenecía a la clase que ostentaba el poder y la riqueza. Por tanto sus consideraciones y razonamientos están destinados a sus pares, a las personas que pertenecían a la reducida y minoritaria clase de los cercanos al emperador y con altos cargos políticos y grandes riquezas patrimoniales (Plutarco llegó a tener un cargo consular y otros destinos de confianza). No obstante lo dicho, los consejos y moralejas que derrama Plutarco en su inteligente y astuta obra moral, siguen siendo aplicables en cierta medida a nuestro tiempo y sociedad. Por supuesto Plutarco  no llega a rozar la crítica e ironía depredadora y cínica de Maquiavelo (que leyó al greco-romano con fruición) más bien al contrario: su sentido común y la lógica humana que usa podría ser avalada por cualquier moralista o filósofo (de hecho está fuertemente influido por los estoicos, los epicúreos, los cínicos y Platón (incluso fue aceptado en general por los cancerberos morales de la Iglesia, ay, tan obcecados desde la Edad Media en ajustarse a una rígida ortodoxia teológica).

La amistad es uno de los temas predilectos de Plutarco, que comentó y completó las ideas aristotélicas de la "Ética a Nicómaco" o las de su discípulo Teofrasto ("Sobre la amistad") tratando al mismo tiempo de mostrar cómo distinguir a los falsos amigos de los verdaderos, la labor nefasta de los aduladores y cómo defenderse de ellas o aprovechar los ataques de los enemigos propios para a prender a mejorar uno mismo, agradeciéndoles que con sus críticas e insultos pongan de manifiesto los defectos propios que uno debe erradicar si quiere llegar a la excelencia ("lo más perjudicial de la enemistad podría convertirse en lo más provechoso", dice).

Los escritos de Plutarco -sin llegar a ser muy originales o brillantes- son de una fineza y un ingenio que encantan a cualquier  lector exigente. Como cuando dice "el hombre inteligente saca provecho incluso de los que difieren de él", o "el que ve que su enemigo es un rival de su vida y su fama pone más atención en sí mismo, examina con cuidado sus acciones y ordena su vida". O, "Si quieres afligir a quien te odia, no lo taches de hombre degenerado o cobarde, ni libertino o bufón, ni innoble; sino sé tu mismo, sé un hombre mejor, muéstrate moderado, sincero y trata con amabilidad y justicia a todos los que tengan trato contigo". Y añade: "El que censura la vida de otro, si enseguida observa la propia vida y la cambia hacia lo contrario, enderezándola y corrigiéndola sacará algún provecho de la censura que, de lo contrario, es inútil y vacía".

En cuanto a la adulación y los aduladores empieza con estas bellas palabras: "Al igual que la carcoma penetra, sobre todo, en los tipos de madera blanda y dulce, así los caracteres ambiciosos, virtuosos y honrados reciben y alimentan al adulador, que se agarra fuertemente a ellos...la adulación no acompaña a las personas pobres, anónimas y débiles, sino que es traspiés e infortunio de grandes casas y destruye soberanías y principados"...hasta lograr destruirlos...y entonces, los abandonan como los piojos se marchan de las personas muertas y abandonan sus cuerpos, al perder su vitalidad la sangre de la que se alimentan...Y más gráficamente dice: "...a los toros se les pega el tábano junto a las orejas y a los perros la garrapata. El adulador, ocupando las orejas de los ambiciosos y agarrándose a ellas con alabanzas es difícil de quitar".

Pequeño y sabio librito el que Siruela pone a disposición de sus lectores. No tiene página ociosa y su lectura da enseñanza y contento. Nuestro grandísimo Baltasar Gracián lo tenía como maestro provechoso y se nota su influencia en "El criticón" o en "Agudeza y arte de ingenio"  o "El oráculo manual  o arte de prudencia".

FICHA

CÓMO SACAR PROVECHO DE LOS ENEMIGOS.- Plutarco. Trad.  Concepción  Morales y José García López.- Ed Siruela. Biblioteca de ensayo.-172 págs. ISBN 9788478446124

 

 

 
 
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28 octubre 2017 6 28 /10 /octubre /2017 08:51

Es hora de reflexionar. Hay mucha gente que vive durmiendo y actúa sin dejar de dormir su propio sueño, su ficción. Eso decía un viejo filósofo muy anterior a nuestra Era, Heráclito, cuando Europa toda era un lugar sin historia y la Peninsula Ibérica una tierra de mitos y leyendas habitadas por tribus que adoraban los fenómenos naturales que no entendían y en consecuencia temían. Algo así está pasando en Cataluña y por extensión en España. Unos viven durmiendo en el sueño de lo que desean, olvidando las exigencias que la realidad -y la legalidad- impone a todos para llevar a cabo sus deseos; y otros no logran despertarse de un sueño de una nación pequeña que antes fue imperial, con unos modos que ya no corresponde con los tiempos en que viven y tratan de imponerse recurriendo ya con la crisis desatada a los útiles y herramientas legales que podían haberla evitado de haberse aplicado antes. ¿Alguien duda que no hace  mucho tiempo una consulta legal y tolerada hubiera tenido un desarrollo bastante diferente?

Ahora han pasado los siglos y la historia ha creado sus mitos y sus símbolos propios del siglo XXI, pero que siguen antropológicamente anclados en las raíces ancestrales humanas. Hemos vivido muchos cambios y aún viviremos muchos más. Pero hay algunas cuestiones que ya deberían estar claras. El paradigma político y social internacional ("una completa constelación de creencias, valores y técnicas, compartidas por los miembros de una determinada comunidad") que estaba vigente, el mundo de fronteras y naciones, está cambiando y como suele suceder con los paradigmas, hay una considerable parte del mundo que cambia que no quiere que lo haga, tiene miedo de lo desconocido, de lo que está por venir (aunque ya hay pruebas fehacientes de que el cambio está en marcha y hasta, sin percatarse, aprovechan las ventajas tecnológicas del cambio que viene). Y esos renuentes al cambio se comportan como chiquillos destructivos que pretenden frenar a la fuerza la muerte del viejo paradigma. Como decía un viejo sabio romano "Ducunt volentem fata, nolentem trahunt". Es decir, más o menos, que los hados guían al que los respeta y acepta y arrastran al que no. Pues bien, ¿cuál es el nuevo paradigma tan odiado y aprovechado? La globalización del planeta y la desaparición del nacionalismo entendido con los criterios de los pasados siglos. Nos somos, ningún país, ninguna raza, ninguna persona, una isla, elementos aislados del entorno. Ni como especie, está cambiando demasiado lentamente el criterio depredador de la especie sobre el planeta común, ni como individuos. Llegará un día en que las banderas sólo mostrarán el amor al clan común, sin desafío ni absurdas comparaciones. Una unidad global de diversidades aceptadas y respetadas, como las partes de un puzzle gigantesco, piezas necesarias todas y cada una para que el dibujo total (el planeta) tenga sentido y futuro.

Hay un núcleo duro en toda esta larga reflexión. Es el vínculo de sangre individual -la familia- y el de vecindad y significación geográfica e histórica. En torno a esos vínculos se podrá integrar, o no, un posible Estado con su autonomía económica y política, una diversidad armónicamente integrada en un puzzle de diversidades unidas en torno a un objetivo común: la supervivencia global y el progreso. Y estas ideas ya están, nos gusten o no, en el "zeitgeist" (el espíritu del tiempo en que vivimos) que nos envuelve.

A la luz de estas reflexiones, el "problema" catalán es, sin entrar en descalificaciones de ninguna de las partes y a pesar de los enormes errores cometidos -no sólo ahora, durante mucho, mucho tiempo- un problema de familia. Es una escenificación absurda de la parábola del hijo pródigo. No soy una persona religiosa y por tanto el uso de esa historia sólo es filosófico y literario. Cataluña es ese hijo pródigo que llevan varias generaciones tratando de salir de la "familia". Eso ha creado un complejo irreductible en una parte e irredento en la otra. Da igual. Incluso mentes muy claras en las dos partes se han empecinado de una forma lamentable en no aplicar su inteligencia a justificar un acuerdo que respete la ecuanimidad.

Tanto en Madrid como en Barcelona ha vencido  el miedo al paradigma que se impone. Cada cual ha luchado de forma censurable (se ha convertido en un lugar común que en la política ya no existe la ética) por mantener a la fuerza un núcleo que sólo se vuelve firme con la aquiescencia de sus partes y el interés común de todos, mucho más poderosos que el de sus partes por separado. Por tanto, volvamos a la parábola, sentémonos a reflexionar. Cambiemos los parámetros legales para permitir que los catalanes, (en el caso de estar refrendados por las urnas en una consulta libre y protegida), el hijo pródigo, se "marche" del hogar familiar  y, no obstante, démosles la mano para ayudarles a dar sus primeros pasos. Ajustemos los acuerdos para que el flujo de ida y vuelta de los intereses sigan siendo comunes (ya que por integración geográfica es lo más razonable y útil) y arbitremos unas medidas que permitan acercamientos y elementos compartidos. De forma que se separen pero, al tiempo, que se integren por simple cálculo económico, financiero y de elementos tales como defensa, representación exterior y política europea y global. Dejemos que el paradigma que viene vaya obligando a hacer cambios hacia la globalización real y completa. Más tarde o más temprano el hijo pródigo volverá a la familia --recuerden en Cataluña que una amplia mayoría de los jóvenes levantiscos y hormonados que se lanzan a la calle con consignas, banderas y violencia más o menos reprimidas son catalanes de segunda generación y tienen genes andaluces, extremeños, aragoneses o gallegos-- y cuando lo haga será a una familia quizá mucho más amplia que España y Portugal. ¿Política ficción? Quizá no. Tal vez sea el desiderátum de un viejo filósofo avergonzado por la falta de inteligencia política que han demostrado todas las embrolladas partes de la "ecuación catalana".

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22 octubre 2011 6 22 /10 /octubre /2011 09:34

ETA  deja de matar. Esa es la noticia que ha movido mi jornada. Euskadi Ta Askatasuna ha acompañado prácticamente toda mi vida, desde mi adolescencia, pasando de los tintes románticos de la lucha contra Franco hasta la siniestra envergadura de una máquina de sangre, extorsiones, secuestros y chantajes. Ha asesinado a 829 personas y herido a varios centenares. La pregunta que me inquieta es ¿para qué? ¿Qué ha conseguido ETA con esos crímenes que no hubiera podido conseguir, sobre todo en nuestra época democrática, a través de otros medios? Recuerdo la conmoción que me produjo el atentado a Carrero y la desolación del asesinato de Ernest Lluch o las bombas en el Hipercor de la Meridiana. Yo había analizado la formación y métodos del IRA Provisional en Irlanda del Norte y trataba de entender, infructuosamente, a ETA que cada vez se hundía más en la delgada línea roja que separa el crimen y la delincuencia del terrorismo supuestamente político.

Ahora la noticia del supuesto fin de ETA me  aturde un poco. Tantos años, toda una vida, con la espada etarra sobre la cabeza de todos, causa una sensación de incredulidad y suspicacia. Un elemento intensamente violento que formaba parte del escenario de mi vida parece dispuesto a disolverse. Hay una emoción de alivio que se oscurece cuando uno piensa en tanta vida truncada...para nada. A veces, la vida es muy dura e insensata. ¿O más bien son los hombres y la vida solo es lo que pasa a nuestro lado mientras nos asustamos, odiamos o huimos? Qui prodest? ¿A quién beneficia este abandono de la lucha armada? Por supuesto y en forma esencial a las personas que NO van a morir a manos de esos asesinos. Pero, ¿a quién más? A nuestra benemérita clase política que entrará en el habitual y desvergonzado rifirrafe de medallas autoconcedidas, dando el habitual espectáculo bochornoso al que en todos los aspectos, principalmente ético y económico, nos tienen acostumbrados. ¿Dónde se esconde la honestidad y el espiritu de servicio?

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24 julio 2011 7 24 /07 /julio /2011 08:07

He asistido perplejo a la sorprendente historia de la vida y obras de un "santo" de nuestros días, san Francisco Camps. Ascenso, esplendor y decadencia de un chorizo bien trajeado y con moral de Pitecantropus erectus. Edificante muestra de que una no diagnosticada patología política se ha enquistado en la cultura sociopolítica de nuestro siglo XXI, ansioso por igualar e incluso mejorar la iniquidad del anterior, el vergonzante siglo XX.

Lo grave de todo esto no es la existencia y prepotencia vital de especímenes como Camps o Berlusconi, por citar dos de los más descarados, sino que ambos tengan legiones de votantes que parecen huérfanos de los más elementales principios de ética y responsabilidad políticas. ¿Sólo se trata de clientelismo? ¿De miedo? ¿De simple compraventa? Creo que hay algo más profundo que huele mal, que huele a podrido en occidente. Es la desaparición del límite, de la frontera, de los hitos que señalan la zona peligrosa donde no existe la honestidad (o, peor, se considera una debilidad de tontos), se sostiene que los atajos tramposos son más rentables que el camino del trabajo y se admira y premia al descerebrado que ostenta la desverguenza, el abuso y el enriquecimiento fácil como banderas.

Ateniéndonos al caso Camps y al refrendo electoral recibido hace algo más de un mes, uno siente crujirle los soportes del alma cuando lee en los periódicos que el presidente de las Cortes valencianas, Juan Cotino, califica al "prohombre" dimisionario, o dimisionado, de Galileo Galilei que "aun teniendo razón, fue acusado, obligado a confesar y condenado a arresto domiciliario de por vida". Dios santo, ¿Camps tildado de parecerse a Galileo, una de las figuras señeras de la honestidad y el auto sacrificio valiente? ¿En qué tiene razón, en las tragicómicas secuelas de sus corruptelas? ¿No le supura al señor Cotino la verguenza por entre las escasas neuronas que le funcionan?

¿Cómo puede un partido político y su dirigente orquestar un coro de suplicantes en honor de ese héroe, Camps,  que se "ha sacrificado" por Rajoy y por España? ¿Hemos perdido la razón? ¿Qué clase de cultura política estamos edificando para las generaciones por venir?

Una vez más debemos centrar la mirada en un punto lamentable pero real: en tanto sostengamos una cultura social en la que los valores de la honestidad, el trabajo bien hecho, la dignidad y el encomio de la cultura y de los principios éticos son sustituidos por una moral de mafiosos, tolerancia y admiración hacia los sinverguenzas con éxito, comprensión del fraude y de las ganacias fáciles como algo deseable y entronización de la subversión del lenguaje y la moral al servicio del provecho bastardo y se hace de ello un espectáculo, no sólo no tenemos remedio y nos hundimos en la ciénaga de la vulgaridad y el despropósito sino que seremos, en el juicio de la historia, la generación que destruyó un sistema de vida y hundió a la sociedad de su época en una crisis que pagarán con creces nuestros descendientes.

¿Apocalíptico? Oigan, lean los periódicos, miren los telediarios y echen un vistazo fugaz a los programas de telebasura más conocidos. Después, MUY INDIGNADOS, busquemos una manera de cambiar de clase política, si es posible salvando a los hombres honestos, que haberlos haylos.

 

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17 junio 2011 5 17 /06 /junio /2011 10:23

José María Maldonado, es el autor de este interesante libro publicado por la zaragozana Mira ediciones, maestro, licenciado en Humanidades, doctor en Historia y profesor del IES Bajo Aragón de Alcañiz. Donde nació en 1955. (56 años)

En el se resumen investigaciones sobre la guerra civil en Aragón y el estudio detallado de bombardeos aéreos en ese periodo. En todas sus obras este alcañizano muestra una magnifica obsesión por las secuelas de la guerra civil en su tierra.  Así,  "Alcañiz 1938. El bombardeo olvidado", y varias obras colectivas sobre bombardeos en Hijar, la represión en Alcañiz o la guerra desde el aire y sus efectos.

En el verano del 36, se forma la línea del frente de Aragón entre las fuerzas sublevadas en la región y las que procedentes de Cataluña y Valencia entraron en estas tierras, dividida en dos por una serie de batallas y escaramuzas que durarían dos años más. De alguna manera el frente de Aragon fue uno de los terrenos de prueba de las armas por los dos bandos, principalmente el papel de los blindados y sobre todo la fuerza aérea, al aprendizaje basico del bombardeo de poblaciones civiles.

Maldonado ha analizado la información primaria de la que se dispone, ha citado algunas de las especies que circularon por la ingente bibliografía generada por la contienda  y desmentidos otras y se ha concentrado en datos como la llegada puntual de las columnas y el numero de hombres que las formaban, el relato de las mas importantes batallas y la importancia que la intervención aérea tuvo en los resultados.

Y así pasamos desde los inicios de la sublevación militar hasta la llegada de las columnas catalanas y valencianas, analizando la situación del frente a partir de octubre del 36, la estabilización que se produjo en invierno de ese año, el transcurso den el fgrante consolidado en todo 1937, con la militarización de las columnas, las grandes batallas del verano del 37, es decir, Huesca, Albarracín y en otoño, Zaragoza (con la famosa batalla de Belchite) y la ofensiva republicana en el Alto Aragon (Biescas)

Las vaivenes de la guerra tras la ofensiva de Franco a finales de 1937, las batallas de Teruel y Alfambra, que ya dan luz verde a ,los franquistas para romper el frente de Aragon, en 1938.

En esos finales de la guerra, Maldonado analiza también el transcurso de la guerra en el Maestrazgo, la batalla de Levante, de las Ebro aragonés y el Alto Tajo.

La guerra civil en Aragón no fue un escenario mas sino uno de los más importantes, por sus batallas y sus trascendencia. Maldonado estudia el frente desde julio del 36 hasta agosto de 1938. Es una obra en la que se trata de forma integral todos los aspectos belicos a lo ancho del conjunto territorio aragonés y a lo largo de todo el periodo belico.

2138 BOMBARDEOS EN TODO ARAGON Y EN TODA LA GUERRA

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14 junio 2011 2 14 /06 /junio /2011 08:20

Estamos en peligro. Todos. ¿Suena catastrófico?¿Exagerado?  A la prueba de cualquier telediario, incluso los más descafeinados, y de cualquier diario solvente, me remito. El rifirrafe de la política y los políticos están dando el espectáculo más bochornoso del siglo. Con la nublada que está cayendo --estamos, como país, muy cerca de unirnos al coro de desastre financiero que entonan Grecia, la que más, Irlanda, Portugal y casi toda la UE con dos o tres excepciones, (entre ellas Francia y Alemania, las responsables de unos planes de recuperación que están hundiendo aún más a los países que pretendían salvar)--, nuestros políticos se aseguran la poltrona, se muestran incapaces de comprender que solo con un  pacto de Estado se puede afrontar la situación y permiten que la desconfianza y el desconcierto contra la clase política explote con la llegada al poder, "democráticamente", de candidatos incursos en procesos de corrupción. ¿Qué nos está pasando como pueblo? ¿El "síndrome valenciano" con el berlusconiano Camps a la cabeza, nos está contagiando a todos? Deberíamos recordar que el voto no menoscaba la responsabilidad politica de esos cargos, ni por supuesto las consecuencias penales.

Nuestra esperanza, débil, se centraba en el efecto ejemplarizador del movimiento del 15-M, los indignados, que estaba estableciendo una forma de mirar la política y la economía refrescantemente crítica, con propuestas reformistas y en algún caso incluso sanamente subversivas (para un orden económico y social responsable de muchos de los problemas que tenemos). Hay intereses en restar importancia a los indignados dando a entender que hay una relación causal con las elecciones del 22-M. A la vista del clima que  ha envuelto a los comicios y los resultados, está claro que el Movimiento está por encima y como reacción debería concretar aún más sus reivindicaciones en contra de la corrupción gratificada, (al margen del partido que sea). 

Aqui topamos con el peligro que ya hemos denunciado aquí, que un movimiento nacido en la Red y potenciado en la calle y en los medios, formado por gentes muy diversa, ni marginal, ni apolítica, ni violenta, un mentis a la indiferencia e individualismo a ultranza que parecían imperar en nuestra sociedad, se diluya en la inoperancia y la falta de estructuras y un ideario clave, sucinto y claro. Hay un vínculo emocional que nos une a ellos y una cierta percepción ideológica que nos hermana: amparándose en la democracia y su defensa, el Movimiento es una respuesta del tejido social  a un sistema gobernado por mercados financieros egoístas y miopes, cuando no estúpidos, y unas instituciones políticas ineficaces, ensimismadas en el poder y en muchos casos corrruptas e impotentes.

Desde aquí reclamo la "solución islandesa" a nuestros males. No por venganza o revancha, sino por justicia y por salud ética de una sociedad casi sin respeto a los principios básicos de la convivencia. ¿Cuál es? Crear una nómina general de responsables, con nombres y apellidos de los causantes de la crisis que nos está ahogando, los que defendieron la liberalización sin control de los mercados, los ejecutivos que se beneficiaron de los excesos del "boom" financiero, los especuladores, los que permitieron esas prácticas, quienes avalaron que esos bancos y entidades se salvaran gracias al dinero público, los auditores que garantizaban unas cuentas fraudulentas, las desvergonzadas agencias de calificación de riesgos que están a sueldo de las entidades que examinan...esa "lista negra" debe ser depurada democráticamente a través de tribunales creados exprofeso para sanear la vida pública y económica. En España y en Europa. Mirándonos en el espejo islandés: el primer ministro Geeir H.Haarde y los responsables directos de la banca y las finanzas que actuaron, como minimo con negligencia ante la crisis, están siendo procesados.

A las peticiones del Movimiento de reformar la ley electoral, exigencia de una efectiva divisonn de poderes, espacio y estructuras para el movimiento al margen de clientelismos politicos o económicos, respeto a derechos sociales básicos, como la vivienda y el trabajo, se debería añadir la creación de unos tribunales especiales europeos que juzguen a los responsables de tanto desastre, al estilo de los de Nuremberg tras la segunda guerra mundial.

¿Utópico? Quizá sí, pero indudablemente necesario. Hay que crear medios de control independientes, tanto de los poderes económicos como de los políticos, cuando su ejercicio sea obvia y evidentemente un ejercicio de corrupción. Los que existen han sido pervertidos por el uso y el interés. Insisto: estamos en peligro.

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7 junio 2011 2 07 /06 /junio /2011 17:20

Fue en el siglo XVI cuando Tomas Moro en su obra "De optimo republicae statu deque nova insula Utopia" nos habla de ese lugar que es "no lugar" al tiempo, es decir inexistente, aplicando la etimología de la palabra griega utopía (no en vano los orígenes filosóficos del concepto fueron acuñados por Hesiodo y Platón), con la que designaba una isla (o lugar) idealizada, con una organización e instituciones parecidas a las humanas pero con una diferencia fundamental: funcionaban, eran perfectas y estaban dirigidas a seres completos, libres, inteligentes, honestos, desinteresados y generosos. Ese estado también era perfecto, lógica consecuencia de la perfección de sus ciudadanos: convivencia pacífica, plena salud, moral impecable, erradicación de la pobreza, reparto de los bienes de forma justa y equitativa. Es decir el desideratum humano, aquello que buscamos y que dada la naturaleza humana es...imposible. ¿Tarea inútil, pues? No, de ningún modo. La utopía se convierte en un implacable espejo crítico de la realidad y en un acicate para tratar de cambiarla. Y ahí vamos.

El movimiento 15-M cuyas biblias básicas son un libro ("Indignaos" de Stéphane Hessel) y una película (Inside job) --de ambos hemos hablado aquí-- está sobradamente justificado no sólo por la crisis económica de vergonzante raíz financiera basada en el fraude, el engaño y el abuso, sino por la incidencia brutal que ésta tiene en la ya de por si precaria situación de los jóvenes en el mercado de trabajo (el índice de paro juvenil supera el 40 %, incluso entre jóvenes con titulaciones universitarias y masters).

 

 

Las propuestas asamblearias de los "indignados" son justas, e incluso razonables, pero desgraciadamente en este momento utópicas. La nacionalización del sistema financiero, el reparto del trabajo existente con jornadas de 35 horas, no es viable en estos momentos. Primero porque las causas de la debacle económica en España no está directa y totalmente relacionada con la especulación financiera de Wall Street de  los bonos tóxicos subprime, sino con el estallido de la burbuja inmobiliaria y la facilidad crediticia de unos bancos también contagiados con el espejismo del dinero fácil. Segundo por la incompetencia de un Gobierno (y una oposición) que no acabaron de entender la indole de la crisis que estaba consolidándose. Y tercero, y no menos importante, porque no hemos sabido preparar a los jóvenes de una forma realista y en base a sus capacidades, engañados todos por un buenismo igualitario y una tolerancia miope que ha entronizado la mediocridad y eliminado la competitividad (con lo que tenemos a jóvenes mediocremente preparados en una sociedad en la que la productividad roza niveles lamentables).

Por lo tanto, a mi parecer, el movimiento de "Democracia ya" es muy estimable y está avalado por la justa causalidad, pero es utópico y corre peligro de quedarse sólo en el aspecto ejemplarizador y crítico, sin más sustancia operativa. ¿Por qué? Porque sus ataques son demasiado generalizados y equivocan sus objetivos de critica y a los auténticos responsables de la situación.

Precisamente la ventaja del movimiento 15M es que no nació avalado por ningún partido, por ningún sindicato, por ninguna clase determinada, institución o cofradía: fue la indignación popular, el rechazo claro y tajante a una situación social, politica y económica negativa y humillante. Y ese es el tema, amigos indignados. Dejad de confundir los árboles con el bosque. Dejad de pensar que el dedo que señala la luna es la luna, que el mapa es el territorio. Bajad a lo concreto: municipio, partidos políticos, gobierno, sistema educativo, sindicatos, los que están viviendo de la "cosa" pública, los sistemas laborales y educativos obsoletos, los aferrados a sus poltronas que taponan el flujo de cambio laboral. En medicina la diagnosis es el principio de la cura. Si nos equivocamos de diagnóstico, la cura será imposible.

Seguiremos...

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