LOGOI 403
VULNERABLES
Escribo estas líneas en una máquina de escribir Hispano Olivetti de los años 60 que había estado en la Redacción de internacional de La Vanguardia de Barcelona. Me la regaló la empresa cuando se hizo el cambio al sistema digital y entraron los primeros ordenadores. La he conservado como un objeto cargado de recuerdos nostálgicos. Es lunes 28 de abril de 2025. Son las 18, 45, hace un día excelente y en el colapsado ordenador se ha quedado el logoi que iba a enviar a La Comarca para la edición del martes. A las 12,30 el Cd de Mozart que sonaba en mi estudio, enmudeció. La pantalla de mi ordenador se apagó. Pensé que era cuestión de unos minutos.
Conforme iba pasando el tiempo –me preocupaba la hora de “cierre” del periódico- la sorpresa y el fastidio tomaron un cariz preocupante. El móvil aún funcionaba aunque de forma irregular. Mi amigo Porfi -un profesor de lengua y literatura jubilado que vive en Cantabria- me dio el primer motivo de alarma. A las 13,02 me puso un mensaje por ws. “es un apagón en toda España y creo que en Francia”. Mis reflejos de ciudadano del siglo XX se activaron: puse pilas a un transistor y sintonicé Radio nacional. A partir de ese momento, entré en el Túnel del Tiempo: estuve hasta la madrugada del martes escuchando la excelente cobertura que mis colegas de las ondas hacían del evento por toda España, tratando de ajustar sus informaciones a la verdad de los hechos, sin olvidar su dimensión humana, con la inmediatez del periodista con el micrófono en mano, desde un vagón de tren detenido en mitad de ninguna parte, a un supermercado donde los datafonos no funcionaban y muchas personas no llevaban “dinero en metálico”, a una farmacia que no podía expedir más que aspirinas o paracetamol, a un hospital colapsado de urgencias, a la Moncloa donde se reunía el Consejo de Seguridad Nacional con el presidente Sánchez y desde donde éste hizo un llamamiento a la población para reducir los desplazamientos en cualquier medio y llamadas al 112, excepto urgencias. Trató de pasar como un equilibrista por la candente pregunta de todos: ¿Qué ha pasado? ¿Cómo uno de los sistemas energéticos más sólidos del mundo- el español dentro del europeo- había entrado en un colapso sin precedentes?
La radio y sus esforzados periodistas, ante esa pregunta global, trataban de tranquilizar a la población con ayuda de expertos e ingenieros. Ninguna hipótesis se descartaba, incluso aquellas que podrían ser competencia de la OTAN (un ataque cibernético de hackers al servicio de una potencia) con cuyo secretario consultó el presidente Sánchez.
A destacar: 1) la VULNERABILIDAD del sistema socio político y económico en el que vivimos. 2) La RESILIENCIA de la población que, con paciencia, estuvo a la altura del desafío.3) La CAUSA TÉCNICA: desaparición de 15 gigawatios de potencia del sistema en unos segundos, a las 12,32 del lunes –equivale al 60% del consumo nacional-. ¿Quién o qué hay detrás de eso? ¿Se han volatilizado esos gigawatios? Y 4) Necesidad absoluta de una COMUNICACIÓN basada en el rigor, la veracidad y el celo de informar sobre hechos y consecuencias, sin ceder a la interesada conspiranoia vigente en redes.
ALBERTO DÍAZ RUEDA