LOGOI 327
HOGAR DEVASTADO
Hoy se cumple un mes del bárbaro y suicida ataque de Hamas contra Israel en Gaza y la inmediata y dura revancha israelí. Bombardeos, destrucción de viviendas e infraestructuras, muertos y heridos en número desconocido, entre unos y otros. La mayoría de las víctimas en la población civil. Hoy nos ocupamos, como reflejo de los hogares destruidos en la franja de Gaza y en Cisjordania, de la devastación de nuestro hogar común, el planeta Tierra. En él se están produciendo, ahora mismo, excesos lamentables: no sólo la guerra árabe-israelí o la barbarie de la ruso-ucraniana, o las guerras ignoradas en África y en muchos otros lugares o los flagelos del hambre, la sed o las enfermedades, o la lucha desesperada de miles de personas por un hogar imposible tras una frontera cerrada…
Añadan a eso, nuestra forma de vida (en algunos países) con su consumo irresponsable, la codicia, la falta de responsabilidad ecológica, los excesos de explotación, producción y desperdicios de recursos… La suma de todo está devastando nuestro hogar común, ante la indiferencia o la ignorancia de la gran mayoría de los ciudadanos del planeta. Según un equipo científico multidisciplinar (y no es el único en los últimos cinco años) estamos viviendo el fin de la supuesta “normalidad”. En el Manifiesto Tierra, publicado por estos científicos, se formula una advertencia muy seria: "Sin acciones que aborden el problema fundamental de que la humanidad toma de la Tierra más de lo que ésta puede dar con seguridad, estamos en camino de un posible colapso de los sistemas naturales y socioeconómicos y hacia un mundo con un calor insoportable y escasez de alimentos y agua dulce” (Christopher Wolf, físico y biólogo). La temperatura global alcanzada el pasado julio ha roto los récords climáticos, junto a otros indicadores planetarios superados en 2023, como la emisión de gases invernadero, el aumento del nivel del mar o las cifras de población humana y ganadera, la temperatura del océano y la desaparición de hielo marino en la Antártida. Sin hablar de las altas emisiones de dióxido de carbono causada por los incendios forestales de Canadá
Nuestro hogar se queda sin recursos y sujeto a condiciones climáticas más adversas que nunca. Hace cuatro años 11.258 científicos de 153 países publicaron un aviso semejante advirtiendo una próxima emergencia climática. El coro de negacionistas, algunos grandes empresarios, ciertos políticos y la grey conspiracionista, denunciaron “una campaña apocalíptica de alarmismo infundado”. Pero, en los últimos cinco años, los desastres relacionados con el clima han tenido una frecuencia y una gravedad muy elevada. Nuestro entorno tiene un equilibrio complejo y frágil. Las acciones humanas alteran los elementos de esa complejidad y se rompe ese equilibrio. Del cual formamos parte.
ALBERTO DÍAZ RUEDA