LOGOI 323
INTELIGENCIA A. Y SEXO
Hagan juego señores/as. ¿Quién la hace más gorda? En las redes se ha perdido el norte del respeto, el sentido común y el decoro. Otro día les hablaré del exceso de violencia, la indecente aparición de imágenes colgadas en la red que hieren la sensibilidad de los que las miran. Hoy nos atendremos al picante mundo de las APPS que ayudan al personal a ligar rápido. ¿Conocen la última broma de la inteligencia artificial que amenaza desbancar a la humana, en franca decadencia? Pues bien ya tienen a su disposición la ChatGPT que liga por ustedes en Bumble o Tinder, las Apps que se dedican al lucrativo negocio del ligue espontáneo y esporádico. Ya hay “bots” que por módico precio llevan conversaciones de lo más “ingeniosas” para atraer a damas y caballeros al cada vez menos trabajoso menester de juntar cuerpos y sensaciones. Las aplicaciones Rizz o YourMove AI se compromete a mantener conversaciones y responder de forma “creativa” a los incautos/as que las utilicen para ligar. Todo virtual, por supuesto. A la hora de relacionarse físicamente, habrá damas y caballeros que creyendo haber encontrado un/una “Cyrano” de Bergerac con su verbo poético de altura, se encontrará con un ramplón y mostrenco Cristian. Pero el colmo es el servicio digital “CupidBot” que hace un rastreo por las redes “ad hoc” para buscar un candidato/a adecuado/a mientras haces la siesta o duermes por la noche y, en tu nombre, concierta una cita si la cosa promete.
Como es lógico, previamente tienes que ajustar tu supuesta “personalidad” para que la maquina haga su labor. Incluso puedes escoger entre actitudes y vocabulario de figuras como James Bond, Casanova o don Juan o el truculento pero simpático capitán Sparrow de “Piratas del Caribe”. Todo muy divertido, pero también intranquilizador y peligroso, sobre todo para las mujeres. Si generalmente mentimos algo para mejorar la imagen propia en las relaciones ocasionales, imagínense a través de un chisme que ya hasta fantasea “positivamente” por nosotros. Muchos/as serán los que vayan por lana y resulten trasquilados/as.
Como curiosidad muy relevante del estado actual de la ética amorosa popular, hay una plataforma “Gleeden” que relaciona a personas casadas que buscan una aventura. “Contacta con infieles del mundo entero”, parece que es su lema. Al menos, la plataforma Tinder aconseja sinceridad y honestidad a sus usuarios. Y la Bumble ha abierto una aplicación para unir a la cuestión amorosa la profesional. Pronto habrá que crear una aplicación para gestionar psicológicamente los desengaños y dramas del personal afectado por esa nueva pulsión afectivo-sexual “artificial”.
ALBERTO DÍAZ RUEDA