Logoi 354
AÑORAR EUROPA
Desgraciadamente no abundan los que nos dolemos de las diferencias entre la Europa con la que soñamos y la Europa que es (y la que será, si alguien no lo remedia). Desde los sesenta del pasado siglo, los europeístas hemos luchado, estudiado, escrito, convocado y acudido a Conferencias internacionales y simposios en defensa de la idea de una Europa unida, respetuosa con sus variadas tradiciones y pueblos y al tiempo demócrata, sin fronteras y acogedora con todos los que vienen a trabajar e integrarse (sin mirar el color de su piel). Un bastión de la igualdad, la solidaridad y la “pax inter homines”, con una importancia política y riqueza económica en pie de igualdad con las potencias del resto del mundo.
En estos momentos la Europa real se blinda contra la inmigración; está enferma a causa del virus de la extrema derecha y la nostalgia de los “ismos” que provocaron la II G.M; sigue siendo la criada respondona del coloso norteamericano y está pagando en zozobra la falta de gestión inteligente de las relaciones con Rusia después de la caída del Muro. Vamos, que estamos en “pie de guerra” virtual. Inversiones enormes en armamento y defensa militar. Es el fin del proyecto enfocado hacia la paz y el progreso, la idea fundacional de la UE. Ucrania es la hoguera donde se quema el sueño europeo, bien alimentada por Putin. Mientras el “amigo americano” se muestra remiso a mantener su padrinazgo hacia Europa. Le preocupan más sus intereses asiáticos y China, el tigre dormido que está despertando. Y si Trump logra librarse de la prisión y volver a la presidencia, “apaga y vámonos”. Añadamos los avances de la derecha y la ultraderecha en el Parlamento europeo y, por tanto, en el seno de la UE. Europa como unión de naciones está herida.
Recordemos el acrónimo MAD (loco en inglés), Mutual Assured Destruction, es decir Destrucción Mutua Asegurada, una amenaza que vuelve a ser la pesadilla cotidiana del mundo, después de 60 años. Tal vez no por un holocausto nuclear, pero sí por la lógica expansionista y revisionista de Putin y la exigencia fundacional de la UE: si uno de sus miembros es atacado, todos se considerarán atacados.
El jueves pasado, día 9, se celebró el Día de Europa. Tal día del año 1950, el ministro francés de Exteriores, Robert Schuman sugería un proceso de unión entre los países, de tipo político y económico, que impediría otra guerra en el suelo de Europa. De ahí surgiría primero el Mercado Común y luego la U.E. Tal vez ahora se inicie su decadencia, si las elecciones la dejan en manos de la derecha. O si Putin se vuelve MAD. En todo caso añoraremos la Europa que pudo ser.-ALBERTO DÍAZ RUEDA