La verdad es que acaba resultando tediosa e irritante. Cada aparición de la protagonista, que es también la directora Valeria Bruni Tedeschi, la va restando méritos a una cinta deslavazada, histérica, que no histórica, insustancial, incongruente, con una trama insulsa y unos personajes de cartón piedra. Una niña rica tontita y con obvios problemas psicológicos, con una familia absurda de madre anodina y hermano enfermo y de extraño comportamiento que mantiene con su hermana relaciones rozando lo patológico-sexual, junto al novio de la chica cortado con el mismo patrón...bueno, hay que verla para creerlo. En las películas de Buster Keaton hay más lógica y menos absurdo obsceno y desbocado que en esta historia surrealista que debería ser calificada de peligrosa para la sensibilidad de cualquier espectador con dos dedos de frente, estupefacto ante el derroche de cretinez, griterío, insustancialidad y todo ello servido junto a una banda sonora inadecuada e irritante, capaz de romper incluso los momentos contados en los que el filme transita por secuencias algo intensas. ¿Comedia? ¿Drama? ¿Estampa surrealista de una clase social adinerada que se hunde? Bueno, como dijo mi mujer en una sabia definición de lo visto, "menudo bodrio".
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