Deliciosa película de la factoría Disney, mejorando en lo posible los aciertos de "Rompe Ralph" y "Enredados" y a la altura de "Gru 2:Mi villano favorito" y un poco por debajo de "Los Croods". Con "Frozen, el reino de hielo" Disney trata de sacarse de encima las espinitas que "Turbo" o "Aviones" dejaron en el público, incluso al muy sensible a los productos disneynianos.
Como en otras célebres producciones de esta firma, "Frozen" (que versiona un relato de Hans Cristian Andersen) integra números musicales con acierto y bastante economía de tiempo. La trama sigue el esquema obligado: presentación-problemas y dificultades--enfrentamiento y peligros-resolución feliz en el último minuto, gracias a la amistad, al amor o a la bondad, o a una suma de todo eso. Los poderes (ocultados hasta la mitad de metraje) de la princesa y luego reina, Elsa, unas facultades potencialmente muy peligrosas que la condenan a la soledad, diseñan un personaje de una rara complejidad en este tipo de filmes.
El argumento nos brinda una historia de magia y sufrimiento, amor y amistad, traición y doblez, que logran interesar por su dinámica de hechos y acción a un espectador entregado, sin que las canciones molesten o frenen demasiado la acción.
La evolución técnica del dibujo animado ya no asombra a nadie, aunque aquí parece darse prioridad a la acción y al desarrollo de los personajes principales (el comerciante en hielo Olaf, Anna, la divertida princesa hermana de Elsa, heroína de la película, el príncipe artero, el monigote de nieve Oscar o el reno Olaf, forman un elenco atractivo cuyas aventuras encantará por igual a los pequeñuelos y a sus padres.Y por fin es una película que no persigue, unicamente, llenarse el bolsillo con el dinero de los papás. Les devuelve a cambio una historia divertida, en algunos momentos apasionante. Ah, y sospecho que el reno Olaf puede llegar a convertirse en un regalo buscadísmo para los Reyes de los más pequeños.
.
Comenta este artículo …