Bueno, lo único que funciona en esta película es el duelo de dos actores de primera en papeles de segunda. Harrison Ford y Gary Oldman. La trama va de la zona oscura y corrupta de las grandes corporaciones y el espionaje industrial, dos de las cuales, rivales a muerte, están comandadas por los dos actores citados. El protagonismo, es un decir, es para un guapo juvenil Liam Hemsworth y Amber Headh una guapa con algo más de nervio. La cosa, dirigida por Robert Luketic no acaba de funcionar (me entero de que tampoco lo hizo cuando fue estrenada en Estados Unidos en 2013). Los diálogos son esterotipados y todo suena a rutina y falta de nervio, emoción y ritmo. Nuevamente son otros actores, los secundarios "B", entre ellos Richard Dreyfuss y Josh Holloway, los que dan cierta calidad interpretativa al conjunto.La verdad, película desechable..
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