Dirigida por Barry Cook, la película --en la machacona y casi inevitable 3D-- es una delicia visual y una indigesta píldora edulcorada y absurda en el aspecto argumental, pese a la evidencia de que ha sido rodada en mayor honra y provecho --propio-- de los niños, a las que va dirigida de forma eliminatoria. Se trata de una vulgarización pseudodivertida y algo estúpida --los niños son pequeños, no tontos-- de una famosa (y esta si muy recomendable) serie de la BBC, seria, objetiva y científica --y muy entretenida-- que te brindaba un fascinante recorrido por el planeta desde el Mesozoico hasta la extinción de los dinosaurios. Presciendiendo de que en los tiempos de la serie los efectos especiales eran lamentables (recordad el primer "King Kong") lo cierto es que tenían un encanto especial. En fin, película olvidable aunque se puede echar una ojeadita con tal de disfrutar de los escenario naturales --la mayoría reales, se ha dibujado a los animales encima de los fondos-- y olvidarse de la garrula vulgaridad de los diálogos y las penosas escenas de acción.
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