Bien realizada pero algo innecesaria adaptación de la novela de Anne Rice "The Young Messiah" sobre la infancia de Jesús de Nazaret. Dirige Cyrus Nowrasteh con su propio guión y la interpretación de Adam Greaves-Neal (como el niño, adolescente Nazareno) un como siempre correcto y contundente Sean Bean como el centurión romano a las órdenes de un Herodes calcado de su homónimo en "Jesucristo Superstar" pero en delgadito, y como secundarios bastante eficaces, David Bradley, Jonathan Bailey, Isabelle Adriani, Christian McKay, Lee Boardman, David Burke, Rory Keenan, Vincent Walsh, Agni Scott, Jane Lapotaire, Dorotea Mercuri, Finn Ireland, Paola Lavini y Sara Lazzaro, bastante creíbles en sus papeles. La historia de Jesucristo a partir de los 7 años, cuando él y su familia salen de Egipto para regresar a Nazareth, comienza con bastante eficacia, aunque la presencia intermitente de un ángel maléfico rubio oxigenado no acaba de convencer. Los claros y oscuros de una historia difícil de articular y desarrollar dadas las premisas de las que parte, es el mayor desafío de esta cinta en la que se trata de mostrar la imagen humana y familiar del Niño, su madre y José su padre oficial pero "no real" y la asunción de esos personajes de sus respectivos roles sin forzar la credibilidad y los escepticismos inevitables. No obstante sus defectos, interesante por lo que tiene de estímulo reflexivo.
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