Sorprendente y inclasificable película de ciencia ficción dirigida por Jack Plotnick. Aparentemente planteada como un filme menor, va dejando caer detalles, secuencias y personajes en un goteo continuo que le dan una extraña personalidad indefinible pero atractiva. Se trata de contarnos la vida en una estación espacial pero, aquí viene el primer punto de desmadre, con el ambiente, los personajes y los comportamientos de los años 70. Personas, oficiales de la tripulación, empleados de la gigantesca "estación de servicio", robots, sujetos a esquemas sociales de los 70, engranan una trama con momentos de humor, de signo patético, dramático o de comedia de vecinos, sexo, envidia, manipulaciones, competencia, celos, misoginia, soledad y amor, que hacen de esta película un producto ambiguo pero que se ve con interés creciente. Patrick Wilson, Liv Tyler, Matt Borner, Marisa Coughan y otros conforman un reparto coral excelente que van dando vida a las complejas relaciones entre hombres y mujeres, hombres con hombres, madres e hijos pequeños (no hay adolescentes en la película) e incluso una abuela criogeneizada. Parece un pastiche entre los Monthy Pyton, Mel Brooks y unos toques de Billy Wilder. No se la pierda cuando llegue a las salas españolas (si llega). Pasará un buen rato para sorpresa suya si aguanta los primeros 20 minutos sin marcharse.
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